Tras tres ediciones dedicadas a la exploración y la experimentación, el Dakar Future Mission 1000 se adentra en una nueva fase. El programa, todo un laboratorio tecnológico, ha alumbrado ya proyectos procedentes de distintos horizontes que dan buena muestra de la diversidad de soluciones que sustentarán la movilidad del futuro. Fiel a su espíritu, Mission 1000 sigue articulándose en torno a las tres grandes familias tecnológicas: motorización eléctrica, hidrógeno y motorización híbrida.
A partir de 2027, el desafío da un paso adelante al reforzar su dimensión deportiva y competitiva y lo hace introduciendo formatos que enfrentarán directamente a los pilotos contra el cronómetro y se acercarán a los estándares del rally raid y del propio Dakar. Se establecerá una clasificación diaria por puntos, con un tiempo de referencia que deberá alcanzarse en las zonas de pruebas de velocidad (una o dos por etapa), además de puntos de penalización en caso de waypoints no validados. Dentro de este marco más exigente para poner a prueba las tecnologías, un proyecto prometedor será elegido para integrarse en el Dakar 2028 con condiciones reglamentarias más flexibles que las de los demás vehículos, siguiendo el modelo del “Garage 56” de las 24 Heures du Mans.
CANDIDATOS 2027: LA FAMILIA CRECE
Las primeras tres ediciones del desafío han visto desfilar un total de veintitrés vehículos, véanse, veintitrés proyectos que han sabido progresar, transformarse, experimentar y extraer valiosos aprendizajes de su paso por el Dakar. Si bien hay aún varios programas en fase de desarrollo, tres equipos han confirmado ya su participación para presentar nuevos vehículos en la edición de 2027:
- La vía del hidrógeno cobra protagonismo con Inocel, empresa cofundada por el aventurero sudafricano Mike Horn y especializada en pilas de combustible de hidrógeno. Una pila de alta potencia será integrada en un chasis diseñado para recibir un motor de combustión.
- Las motos eléctricas han encontrado en Mission 1000 un banco de pruebas de excepción. En 2027, el fabricante esloveno STRiX ha decidido apostar por el Dakar para mejorar su tecnología. Su colaboración con la armada eslovena le ha permitido poner a prueba la robustez de su modelo de enduro. STRiX confía ahora su prototipo al piloto portugués Pedro Bianchi Prata, que cuenta en su haber con diez participaciones en el Dakar.
