Mientras los progresos continúan en cuanto al uso de biocombustibles, el challenge Mission 1000 acoge en su tercera edición a siete motos 100 % eléctricas. Estas podrán evaluar sus progresos cada día en recorridos de unos 100 kilómetros.
Iniciado en la edición de 2021, el programa Dakar Future tiene como objetivo desarrollar el uso de energías alternativas en el rally. Las medidas de apoyo y de impulso adoptadas cada año han permitido registrar progresos y validan un proceso gradual, especialmente en la utilización de biocombustibles. Este movimiento se extiende ahora a la mayoría de vehículos de vanguardia de la categoría Ultimate, con el compromiso en este sentido de las escuderías Dacia Sandrider, Ford M-Sport, X-Raid en una parte de sus vehículos y Toyota Gazoo Racing Europe. Estos cambios suponen beneficios directos, ya que los biocombustibles reducen en casi un 70 % las emisiones de carbono.
Paralelamente, el Dakar deseaba proporcionar con Mission 1000 un lugar de expresión a las tecnologías más innovadoras, que se enfrentan a condiciones extremas en el desierto saudí. Para participar en este gigante laboratorio, se presentan proyectos muy atrevidos. El challenge ha permitido a los participantes de 2024 y 2025 extraer enseñanzas, aunque ello supusiera tener que volver a los talleres para mejorar la robustez y la fiabilidad de las máquinas. Este año, las motos ocupan un puesto de honor en el challenge: ya en pista el pasado enero, las Segway 100 % eléctricas regresan con baterías más eficientes y una cura de adelgazamiento que mejorará también su autonomía; las Artic Leopard vuelven con tres motos 100 % eléctricas optimizadas desde 2024; y las Stark Future, también 100 % eléctricas, cuyo auge comercial es ya una realidad, serán utilizadas por dos proyectos independientes que participan por vez primera en Mission 1000. El camión KH7 híbrido de hidrógeno y biodiesel, tendrá asegurado llevarse la palma de la fidelidad después de haber obtenido las mejores puntuaciones en dos ocasiones.
