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Un galés que vuelve por sus fueros


1 enero 2026 - 14:03 [GMT + 3]

Cinco años después de su última aparición, Neil Hawker se reincorpora al Dakar en la categoría Original by Motul a lomos de una Honda.

Llegó el gran día al vivac de Yanbu. El 1 de enero, con el inicio del año, vuelven las verificaciones técnicas y administrativas para los participantes del Dakar. A la sombra de la enorme carpa bajo la que aguardan los comisarios de la FIM y la FIA, los pilotos hacen fila pasando con sus vehículos y van pasando de un puesto a otro para los controles pertinentes. Se verifican con detenimiento tanto los vehículos como las tripulaciones. “Es el punto culminante de una larga preparación”, comenta Neil Hawker, uno de los 26 protagonistas de la categoría Original by Motul. “Flota en el ambiente cierta sensación de alivio. Se va a poder disputar la carrera”. Neil ya ha rodado por el desierto saudí en dos ocasiones. La primera fue en 2020 y se truncó pronto. “Una caída fuerte en la quinta etapa me sacó de la carrera con un brazo roto y conmoción cerebral”, cuenta el galés. Sin embargo, no se desanimó. “Volví al año siguiente para aprovechar el impulso generado junto a mis patrocinadores, pero mi forma física no era la mejor. Terminé 37º en la clasificación general y 6º en Malle Motos”. A partir de ahí, Neil dejó de lado el Dakar para dedicarse a su actividad profesional. Bombero y exmilitar, a sus 42 años de edad también es instructor en la BMW Off Road Skills, la escuela de formación todoterreno dirigida por Simon Pavey, antiguo piloto del Dakar. “Aparte de algunas pruebas de enduro, no compito mucho, aunque sí salgo a menudo con la moto”, cuenta Neil. Cinco años después de su última aparición en Arabia Saudí, el valiente piloto decidió volver a probar suerte en la categoría Original by Motul, y esta vez con una de las cincuenta Honda preparadas especialmente en Italia por Red Moto y con el apoyo de HRC. “Siempre me ha apasionado Honda. Es verdad que la mayoría de los pilotos de la categoría optan por otra cosa, pero lo mío es pasión. Son motos que, aparte de ser fiables, son accesibles económicamente. El objetivo no ha cambiado: pasármelo bien y disfrutar al máximo de esta fantástica carrera. En las otras dos ocasiones que estuve, aún andaba por aquí la COVID y todo el mundo iba un poco por su cuenta. Ahora es muy distinto y está genial poder entremezclarse, socializar y conversar. Veo mucho entusiasmo en los participantes”.

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