El regreso de una leyenda
Dakar 2026 |
Etapa 9 |
WADI AD DAWASIR
> CAMPAMENTO REFUGIO
13 enero 2026
- 10:58
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Veinte años después de su última participación en el Dakar, el ganador de la edición de 1993 regresa este año para enfrentarse a los peligros del desierto al volante de un Taurus Evo Max, en la que es una carrera sin duda muy diferente a la que conquistó con su Mitsubishi Pajero oficial.
A sus casi 77 años, Bruno Saby no ha perdido un ápice de su pasión por el automovilismo. Ni de su amor por el Dakar. El piloto de Grenoble, que participó en catorce ocasiones en el rally más duro del mundo entre 1992 y 2007, ha decidido volver a probar suerte este año para echar una mano a Alexandre Giroud en la búsqueda de patrocinadores, ayudar a Benjamin Boulloud a formarse en la navegación en rally raid y revivir de paso la aventura única que brinda el rally a sus participantes.
El lunes por la noche, la tripulación del Taurus número 328 llegó tarde y recubierta de polvo al ASS de Wadi Ad Dawasir. Bruno Saby tenía dificultades para recordar un día tan complicado como el vivido en sus cuarenta años de carreras de coches. “Nos enganchamos al principio de la especial a De Soultrait”, cuenta el único piloto francés que ha ganado los tres míticos rallies: el Rally Dakar, el Rally de Montecarlo y el Tour de Córcega. “Teníamos que cambiar el tren delantero, pero como no teníamos las piezas para hacerlo, tuvimos que esperar a nuestra asistencia. Eso nos supuso recorrer 200 kilómetros en plena noche en un mar de polvo... No es divertido para navegar, pero no te queda otra que aceptarlo. Sabía que sería complicado pero me recordaba a mí mismo que en el Dakar los contratiempos son inevitables. Así que sorprender no me sorprendió”.
Vivir esta carrera de otra manera es una experiencia enriquecedora para el antiguo ganador del rally. “Cuando vas detrás, lo sufres. En quince años de Dakar, nunca había vivido eso y estoy muy contento de haber podido superarlo. En esta carrera, hay perfiles para todos, y todos los pilotos tienen un mérito tremendo. Delante, hay que atacar constantemente y estar muy atento porque los peligros llegan rápido. Detrás, hay que aceptar todo lo que te impone el rally más duro del mundo. Son quince días de carrera extrema. Es difícil, pero también nos gusta precisamente por eso. He terminado todos los Dakar en los que he corrido como piloto de fábrica, y este también lo voy a terminar, aunque me tenga que dejar la piel cada día”. A su lado, Benjamin Boulloud no oculta su admiración por el piloto de Grenoble. “Disputar mi segundo Dakar con una leyenda como Bruno es un honor”, afirma el piloto de Isère, que cuenta con más de doscientos rallies de carretera en su palmarés, entre ellos una treintena de pruebas del WRC. “Volver así veinte años después es impresionante. Aprendemos mucho sobre nosotros mismos”. A pesar de las dificultades, Bruno Saby asegura que disfruta con su SSV. “Es un vehículo genial, muy divertido. Por eso, aunque nos cueste y sea complicado, no me arrepiento de nada”. Y concluye antes de volver al vivac: “Después de esto, no podremos quejarnos hasta el fin de nuestros días”.
