Donde hay peso, hay alegría
Dakar 2026 |
Etapa 7 |
RIYADH
> WADI AD DAWASIR
11 enero 2026
- 19:57
[GMT + 3]
Tras lograr la victoria en una especial en la categoría de coches en 2020, Vaidotas Zala apostó por los camiones para labrarse una nueva trayectoria en el Dakar y acaba de embolsarse la etapa de hoy. Acompañado de Paulo Fiuza, excopiloto de, entre otros, Carlos Sousa, Orlando Terranova o Stéphane Peterhansel, el lituano podría aspirar a lo más alto en Yanbu.
Al llegar al Dakar de 2016, Vaidotas Zala ya era toda una referencia de los deportes de motor en Lituania y los países circundantes. Sus inicios en el automovilismo en Sudamérica consistieron en una larga fase de aprendizaje en la que se fue revelando como un gran piloto, acercándose al Top 10 (12º en 2019) sin llegar a entrar en la pugna por los diez primeros puestos. Sin embargo, algo hizo clic en 2020, precisamente el día de la primera etapa disputada en Arabia Saudí. A su manera, Zala hizo historia al dominar una clasificación plagada de pilotos tan prestigiosos como Stéphane Peterhansel, Carlos Sainz y Nasser Al Attiyah. Ahí es nada. “Esa primera victoria fue totalmente inesperada. Cuando salí del auto y me dijeron que había ganado la especial, creía que me estaban tomando el pelo, era imposible”. Y de hecho, la hazaña no se repitió.
Pero como las ganas de comer llegan comiendo, el 3º de la clasificación general (a 33 minutos de Mitch van den Brink) tiene ahora seis etapas por delante para soñar con el título. La idea cuenta con el apoyo del mismísimo Gerard de Rooy, antiguo bicampeón de la prueba (2012 y 2016) y jefe del equipo homónimo, que fue precisamente quien preparó el camión del héroe de la jornada: “Ya no queda mucha gente capaz de ir rápido tanto en coches como en camiones, y este año ha seguido aprendiendo mucho. Yo creo que puede ganar. Todos los días logra imponer la misma velocidad que Macík o Van den Brink, solo le falta gestionar los problemas. Si sigue así, tendrá muchas opciones de victoria”. Y ojo, lo dice todo un maestro de la disciplina.
En 2025, algo hastiado de no poder competir a menudo en pie de igualdad con los vehículos de fábrica, el piloto de Vilna se dejó llevar por una corazonada que le impulsaba a plantearse un nuevo reto. ¿Por qué no probar suerte en la categoría de camiones, esos motores mastodónticos que parecen menos propensos a sufrir contratiempos mecánicos de esos que te obligan a pararte en el arcén? A nuestro hombre se le da bien cambiar de trayectoria, por lo que dio ese gran viraje con una eficacia muy meritoria y quedó 5º en la clasificación final. Un año más tarde, el lituano da otro gran paso adelante en su carrera en la especial hacia Wadi ad-Dawasir, al convertirse en el primer piloto en embolsarse sendas etapas en las dos categorías por delante de pesos pesados como Aleš Loprais y Martin Macík. Es lo que cabría llamar una reconversión satisfactoria: “Esta primera victoria es una anécdota agradable. Me encanta este segundo capítulo de mi trayectoria en el Dakar. Cuanto más piloto el camión, más me gusta. Son 10 toneladas, frente a las 2 toneladas que pesan los autos, así que el equilibrio es muy diferente, pero bueno, ya me he acostumbrado. Espero que podamos mantener esta racha”.
