Entre dedos y checos anda el juego
Dakar 2026 |
Etapa 5 |
CAMPAMENTO REFUGIO
> HAIL
8 enero 2026
- 19:50
[GMT + 3]
Transcurridas cinco etapas, quedan tres pilotos checos en carrera. Entre ellos, Dusan Drdaj, que compite con un dedo del pie roto, pero sigue sonriendo y aspirando a llegar a la meta final en Yanbu.
El esqueleto humano está compuesto por 206 huesos, pero nada impide seguir adelante con el Dakar con uno dañado. O si no que se lo digan a Dusan Dradj, que ya no puede contar con el dedo gordo del pie derecho y se desplaza cojeando por el campamento, pero que no debería tener excesivos problemas para acelerar en las etapas. El campeón de motocross de la República Checa en 2022 vivió una primera participación en el Dakar en 2024 deslucida por problemas mecánicos (77º en el Dakar Experience) y luego quedó en 17º lugar el año pasado. Su objetivo de progresar sufrió un pequeño contratiempo al comienzo de la etapa maratón-refugio, pero se necesita algo más para desmoralizar a Dusan. “Sufrí una fuerte caída en el km 39 y, cuando llegaron los médicos en helicóptero, me dijeron que se trataba al 90 % de una factura, pero que si quería continuar, podía hacerlo”, cuenta el motorista, que no se lo pensó dos veces. “Me quedaban unos 380 km, pero tomé medicación y reanudé la marcha para rematar la etapa maratón. Confieso, eso sí, que no he pasado la mejor noche y llevo dos días tomando analgésicos. Estoy deseando que llegue la jornada de descanso en Riad”.
El panorama no es el más alentador para afrontar la segunda parte del Dakar 2026 y el trayecto de vuelta hacia Yanbu, pero a Dusan Drdaj no le faltan nunca fuentes de motivación porque vincula el reto a la defensa del orgullo nacional, ya que la República Checa y su vecina Eslovaquia casi siempre cuentan con representantes en los primeros puestos de la clasificación del Dakar. “Necesito conseguir una segunda medalla en mi tercer Dakar. Va a ser difícil, pero voy a pelearlo. Desde ayer recibo muchos mensajes. Salimos siete en total, entre ellos Stefan Svitko, que es como un hermano para mí, y ahora solo quedamos tres: Milan Engel, David Pabiska y yo. Tienen mucha más experiencia que yo en el Dakar (será la 20ª participación de uno y la 17ª del otro) y son como padres para mí. Tengo que terminar como sea”. Como pequeño consuelo, Dusan se prepara con determinación y ganas para la sexta y última etapa de la semana: “Es un Dakar muy difícil a causa de las piedras. Como buen piloto de motocross, me gusta la arena y odio las piedras”.
