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Kevin pasa página


2 enero 2026 - 11:40 [GMT + 3]

El argentino bicampeón del Dakar en motos se apunta este año a las cuatro ruedas. Una nueva aventura que el piloto aborda con cierta nostalgia.

Quiso el azar que, al llegar a las verificaciones administrativas el 2 de enero por la mañana, Kevin Benavides se topase con los tres pilotos del equipo oficial de KTM. Entre los fogonazos de los fotógrafos, el bicampeón del Dakar en motos (2021 con Honda y 2023 con la escudería austriaca) se encontró en primer lugar con su hermano Luciano antes de saludar al resto de la tropa naranja. El año pasado, él mismo superó las verificaciones con esos colores. Aunque no sabía lo que le depararía el futuro, Kevin ya imaginaba que el Dakar de 2025 podría ser el último sobre una moto. Sin recuperarse del todo de una tremenda caída en los entrenamientos que lo tuvo varios días entre la vida y la muerte, el argentino empezó el rally lejos de su mejor forma, para acabar tirando la toalla en la jornada de descanso. Un recuerdo doloroso que aún cuesta asimilar porque su pasión por las dos ruedas sigue latiendo con fuerza. “Extraño la moto, pero ya acepté lo que me ocurrió. Tengo la suerte de poder seguir saliendo con mi hermano, pero en competición ya no, el brazo no me lo permite. En cualquier caso, estoy agradecido por todo lo que me ha dado la vida, sobre todo la posibilidad de seguir haciendo lo que me gusta: correr”, comenta el piloto. Tras probar un buggy, Kevin Benavides decidió participar en el Dakar de 2026 en la categoría Challenger al volante de un Taurus del equipo BBR. Tendrá a su vera a Lisano Sisterna, copiloto argentino que disputa este año su segundo Dakar. “Es obvio que el SSV es muy distinto a una moto. Lo positivo es que vas más protegido dentro y te puedes poner más rápido la equipación. El manejo es agradable, pero también hay adrenalina”. Para que la reconversión se salde con éxito y aspirar algún día a la categoría Ultimate, el salteño confía en su experiencia con las motos. “Esa es mi mejor baza. Conozco el desierto y sé cómo atravesarlo. En moto, eres el primero que sale y abre la pista. Aun así, soy consciente de que en autos soy principiante y me queda mucho que aprender sobre la técnica y el manejo”, comenta con humildad. Aunque con su nuevo vehículo no puede hacer caballitos, para su estreno en Challenger aspira a colarse entre los cinco primeros. Objetivo más que razonable para alguien que ya ha grabado su nombre en la historia del mejor rally raid del mundo.

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