“La vida es un Dakar y hay que adaptarse”
En resumen
- Kevin Benavides es una de las grandes estrellas del Dakar. El argentino se llevó dos veces el trofeo máximo de la categoría Motos: en 2021 con Honda y en 2023 con KTM, cumpliendo así su sueño personal de vencer en la prueba con dos marcas diferentes.
- La historia de Kevin se inició con su fulgurante irrupción en el Dakar 2016, cuando apenas en el día 3 logró una victoria de etapa para luego finalizar en un sorprendente P4. Aquel debut fue seguido de una brillante temporada con triunfos en Argentina y en el exterior. Faltando 15 días para la largada del Dakar 2017, Kevin sufrió la gran desilusión de quedar marginado de la prueba, al fracturarse una mano durante un entrenamiento.
- En el Dakar 2018, peleó palmo a palmo con los pilotos de punta hasta que en la etapa 10 se perdió, resignando sus chances de victoria. El P2 fue un premio y a la vez un desafío. En el Dakar peruano Kevin sufrió una severa penalización de 3hs a tres etapas del final. Esa circunstancia, sumada al cambio de motor, lo dejó en el P12. Dos meses más tarde fue reclasificado en el P5.
- En el Dakar 2020 Kevin mostró un ritmo de carrera excepcional, logrando incluso una victoria de etapa, pero en la sexta jornada el motor de su Honda se rompió a 44 km de la meta.
- Defendiendo su corona en el Dakar 2022, Kevin debió plantear una carrera desde atrás, al perder casi una hora en la etapa apertura. Durante la 10ª jornada, mientras ya se ubicaba P5 a pocos minutos de la punta, la rotura del motor lo obligó a abandonar.
- Kevin triunfó en el Dakar 2023 en una definición de infarto. Salió en la última etapa 12s por detrás de Toby Price.
- El 11 de mayo de 2024 Kevin sufrió un grave accidente mientras entrenaba junto a su hermano Luciano en el circuito Mantillo Mx Park de Salta. Fueron varios días de internación con pronóstico reservado, debido a un fuerte golpe en la cabeza que le causó una lesión axonal difusa, además de fractura de húmero, rotura del nervio radial y lesiones en las cervicales.
- Así, Kevin llegó al Dakar 2025 muy disminuido en su condición física. Corrió toda la difícil primera semana, sintiendo fuertes dolores en uno de sus brazos. Temeroso de una caída, decidió abandonar en el día de descanso.
- En junio Kevin anunció su retiro de la categoría Motos. KTM le dedicó una despedida a la altura de sus triunfos.
- Poco después, Kevin se subió a un UTV y anunció su intención de pasar a la categoría Challenger. Tras un debut internacional en Marruecos, Kevin se reinventa para el Dakar 2026, con Lisandro Sisterna como navegante y a bordo de un Taurus del equipo BBR, mientras sueña con un futuro en Ultimate.
L.E.S.:
- Lisandro Sisterna se enamoró “a primera vista” del Rally Dakar cuando la carrera llegó por primera vez a la Argentina allá por 2009.
- Su padre Lino le transmitió su pasión por el automovilismo y el deporte en general. La familia Sisterna está desde hace años vinculada a la competición y a la organización del campeonato argentino de Rally Raid CaNav.
- En 2016 y 2019 se proclamó campeón argentino de rally raid y ha sumado otros tres subcampeonatos desde entonces como navegante.
- Se ha desempeñado en los equipos de asistencia de su padre, de sus hermanos y de otros pilotos argentinos, así como de pilotos internacionales como Sebastián Guayasamin.
- En el Dakar 2025, este mecánico y copiloto profesional nacido en San Juan debutó en la categoría Challenger junto a Pau Navarro, logrando alcanzar el tercer lugar y obteniendo una victoria de etapa.
- A fines de junio, Kevin lo invitó a subirse con él durante unos entrenamientos en Fiambalá. Ya incorporados al equipo BBR, disputaron primero la Baja y luego el Rally de Marruecos, donde finalizaron en el P 20 de la categoría Challenger.
- Viviendo un período de adaptación junto a Kevin – casi un noviazgo, según su definición- Lisandro llega a su segundo Dakar para dar lo mejor y esperar un resultado que vendrá como consecuencia de ese duro trabajo.
Ambición
K.B: “Viví tantas emociones en el Dakar pasado. Yo nunca había abandonado, a excepción de las roturas de motor de 2020 y 2022. Nunca por mi voluntad. Venía con un brazo muy debilitado. Había superado las etapas más complicadas, pero temía al riesgo de alguna caída. Creo que retirarme era la opción más acertada y lo hice durante el día de descanso.
Más tarde en el transcurso del año me di cuenta de que el brazo nunca iba a quedar al 100% y era un riesgo muy grande en medio de un altísimo nivel de competición. Allí tomé la decisión de retirarme. Me dolió y me costó muchísimo. La vida es un Dakar y hay que adaptarse. Ahí descubrí que me podía reinventar. Este deporte me permite seguir compitiendo – que es lo que amo- aunque en otra categoría. Básicamente, tengo que agregarle dos ruedas más…
En junio KTM me hizo una despedida en la que me hicieron sentir muy especial. Van a estar siempre en mi corazón. Allí analicé todas las opciones y decidí que Challenger sería lo más adecuado para aprender a manejar y conocer el auto, mientras visualizo y sueño un futuro en Ultimate.
El Rally de Marruecos nos dejó un sabor agridulce porque tuve un error el primer día y dos etapas con problemas mecánicos. Tuve que largar muy atrás y recuperar muchas posiciones. Si bien no se reflejó en el resultado, hubo ritmo y velocidad. Pagamos el derecho de piso en Marruecos.
Conocí la gloria dos veces y sueño con una tercera. No sé si llegará este año o no. Yo voy a hacerlo bien, no voy pensando en un resultado. Eso ya me dejará conforme.”
L.E.S.: “Para mí, siempre fue un sueño el poder competir en el Dakar. Vengo de una familia de apasionados por el rally raid. Todos los Sisterna habían estado en la carrera y solo faltaba yo. Mi convocatoria el año pasado fue muy repentina ya que me llamaron a último momento del equipo BBR para acompañarlo a Pau Navarro. Nos conocimos dos días antes de largar. Logramos el podio de la categoría Challenger y una victoria de etapa.
¿Cómo surgió la chance de navegar a Kevin? En junio Kevin anunció su retiro de las motos y sobre fin de mes Lino Sisterna le ofreció un auto para hacer una serie de entrenamientos en Fiambalá. Me subí con él y Jeremías González Ferioli también participó y lo ayudó con consejos. Luego Kevin se sumó al equipo BBR y me propuso correr con él, ya que quería un copiloto argentino.
Mi ambición en el Dakar es ir a hacer lo mejor posible. Estaré junto a un gran campeón, a un piloto con hambre de victorias. Ambos daremos lo mejor de cada uno y el resultado será una consecuencia de nuestro trabajo. Sé que me gustaría ganar, pero no me impongo un resultado de antemano”.
