“Sueño con llevar a un piloto puntero en una moto eléctrica en un futuro”
En resumen
- Fran Gómez Pallas, habitante de Carballo (Galicia), nacido en Venezuela, participa este enero de 2026 por 9ª vez en el Dakar, por segunda vez en la categoría Mission 1.000, a lomos de una moto eléctrica. Gómez vio la meta en 4 de sus 7 participaciones en moto de combustión, pero se quedó con una espina clavada en la edición de 2024: con 53 años emprendió el novedoso reto de ser el primer español en querer acabar el Dakar con moto eléctrica en la categoría de Mission 1000 (de energías alternativas). Sin embargo, a falta de 12 kilómetros de la meta de la penúltima etapa del Dakar, su chasis se partió en dos cuando iba a 140 km/h. La batería salió volando y su sueño se rompía en mil pedazos. Por suerte, solo se hizo dos fisuras de costilla, pero tuvo que abandonar.
- Ahora a los 55 años, regresa al Dakar con el objetivo de acabar lo que no pudo en 2024, de nuevo, con moto eléctrica y en Mission 1.000. Lo hace con un proyecto más profesional y ambicioso y con dos compañeros de equipo que él mismo ha elegido: Miguel Puertas y Esther Merino. Garantía de éxito por su experiencia y rendimiento.
- En 2024 acudió con un prototipo artesanal que tenía que soldar cada noche para que su chasis no se partiera, como finalmente ocurrió. Una moto muy pesada, de 215 kilos, muy lejos de la moto con la que competirá en el Dakar 2026, una Arctic Leopard, dentro de su propio proyecto a tres años, con el que se plantea el objetivo de ganar la categoría en 2026 y un sueño: poder llevar a un piloto puntero a pelear por la general de motos del Dakar con una moto eléctrica ante las de combustión en unos años.
- Gómez Pallas trabaja construyendo y vendiendo cabañas modulares para todo tipo de usos y una de sus grandes pasiones son las motos. De hecho, compitió en motocross y dir track. Pero en general, es un enamorado de otros muchos deportes. Le encanta la bicicleta de montaña, compitió durante cuatro años en el campeonato gallego de jet ski e incluso ha sido paracaidista. Ahora, quiere ‘volar’ en el desierto pensando en el futuro y en el bien del planeta.
Ambición
F.J.G.P.: “Tras 7 Dakares en moto me parecía que había que hacer algo distinto y especial. Y desde el Dakar de 2018 llevaba varios años trabajando en un proyecto novedoso, el de correr el Dakar en una moto eléctrica, como hice en 2024. Mi amigo Joan Puig creó un prototipo eléctrico 100% artesanal, incluyendo en ella una batería de unos 90 kilos. La moto tenía una gran entrega de potencia y en carrera fui muy competitivo. La electrónica no falló y ya vislumbraba el final. Pero en la etapa 11, el chasis se partió en dos”.
“La idea era volver para acabar el Dakar con moto eléctrica. Llevaba más de un año hablando con patrocinadores y nos pusimos en contacto con Arctic Leopard. Les gustó la idea y nos prepararon tres motos. El objetivo es acabar y ganar la categoría con nuestro equipo. Además, quiero aspirar a llevar a un piloto puntero a competir por la general en unos años. Ese sería un sueño. Para eso necesitamos que nos dejen hacer un cambio de batería con neutralización de un determinado tiempo en los refuellings, para así competir directamente contra las motos de combustión en un futuro”.
