Batidos, que no abatidos
Dakar 2026 |
Etapa 4 |
ALULA
> CAMPAMENTO REFUGIO
7 enero 2026
- 21:24
[GMT + 3]
Para Abdullah Al Fahad y Leander Pienaar, el Dakar se detuvo entre AlUla y Hail, a pocos kilómetros del refugio de la cuarta etapa, al que nunca llegarían.
Sentados en un banco situado a la llegada de la primera parte de la etapa maratón trazada entre AlUla y Hail, Abdullah Al Fahad y Leander Pienaar recuperan fuerzas comiendo la ración que no podrán degustar en el vivac refugio al que deberían haber llegado el miércoles por la noche de no haber sido por el inoportuno accidente que puso fin prematuramente a su primer Dakar juntos. El saudí y el sudafricano llegaron a la meta de la cuarta etapa del rally gracias a uno de los Tangos instalados a lo largo de la especial para ayudar a los competidores en dificultades. Para la tripulación del SSV del equipo Dark Horse Racing, la carrera terminó a 18 km del point stop. “Estábamos muy bien posicionados, éramos vigésimos en la clasificación general de nuestra categoría”, cuenta Abdullah. “Ayer terminamos decimosextos... Por desgracia, hoy hemos apretado un poco más. Solo intentábamos adelantar a un coche para tomar una mejor trayectoria y es entonces cuando se nos ha ido todo al traste. Un pequeño error de cálculo, una rueda que muerde un talud y el coche que da vueltas de campana... El balance es grave. Con el chasis dañado, los dos hombres se han visto obligados a tirar la toalla. A sus 45 años, Abdullah Al Fahad disputaba su primer Dakar. Para ello, se había preparado metódicamente, acumulando experiencia y kilómetros en los exigentes terrenos de su país, especialmente en las Baja de Hail, Quassim y, más recientemente, Jeddah. Para Leander Pienaar, en cambio, no era su primera participación. Referente de la navegación en Sudáfrica, el director general de Jetsport comenzó su carrera en la competición en 2016, encadenando pruebas del campeonato nacional de cross-country con diferentes pilotos y vehículos. Su colaboración más destacada con Ebenhaezer Basson en un Toyota Hilux le abrió las puertas del Dakar. En 2023, tuvo una actuación notable que le valió un séptimo puesto en SSV. Tras tres años de ausencia, regresaba animado por la misma sed de aventura, esta vez junto a Abdullah Al Fahad. Se trataba de un dúo inédito, que combinaba descubrimiento y veteranía, dispuesto a afrontar el reto del desierto y a escribir un nuevo capítulo de su historia en el Dakar. La historia sin embargo se truncó. Sin embargo, no cabía la amargura en la noche de su abandono. “Esta carrera es realmente muy especial”, subraya Pienaar. “Es fantástico poder estar aquí y disfrutar de la hospitalidad de este país y de los organizadores del rally. Como es de imaginar, estamos decepcionados por abandonar la carrera tan pronto, pero eso no quita el placer de haber podido participar en ella”. A esto se suma la amistad que ha surgido entre estos dos hombres, que se conocieron en Sudáfrica durante una partida de caza de búfalos. “Una de las presas más grandes de Sudáfrica”, recuerda Pienaar. "Abdullah nunca había cazado y fue capaz de disparar al búfalo a la primera. Entonces me dijo que si podíamos cazar juntos al búfalo, podíamos correr el Dakar. Y es así como hemos llegado hasta aquí. Pero, visto lo visto, cazar al búfalo fue más fácil, creo….”
