El Dakar en versión original
Dakar 2026 |
Etapa 11 |
BISHA
> AL HENAKIYAH
15 enero 2026
- 19:48
[GMT + 3]
En su sexta participación en el Dakar, Tiziano Interno ha decidido resucitar el espíritu de los pioneros del rally raid, véase partiendo de París y llevando él mismo su material y las piezas de recambio para su 450 KTM.
Este tipo no es de los que hacen las cosas como los demás. Y, sobre todo, el Dakar no es para él una carrera como las demás. Por eso se ha lanzado a producir un documental de cuatro episodios que se emitirá a finales de año en Netflix. “He realizado una serie de entrevistas a pilotos que han escrito la leyenda del Dakar”, cuenta Tiziano Interno. “También he hablado con la viuda de Thierry Sabine...”. Y como este año se rinde homenaje al creador del rally raid más famoso, fallecido hace cuarenta años, el italiano ha decidido honrar su memoria a su manera. “Para mi sexto Dakar, buscaba un nuevo reto”, confiesa el piloto nacido en Brescia. “Después de darle muchas vueltas, se me ocurrió retomar el espíritu de los pioneros del Dakar, que partían de París para llegar a África llevando en sus motos todo lo necesario para afrontar el reto”. Dicho y hecho. Así pues, Tiziano salió de Milán con su moto de carreras en dirección a París, antes de poner rumbo a Barcelona, puerto oficial de embarque del Dakar hacia Arabia Saudí. Todo ello en “off road”. Inscrito en la categoría Original by Motul, también instaló en su KTM un par de alforjas para llevar piezas de recambio y consumibles destinados al mantenimiento de su moto. “Lo único que dejé en el baúl que me transportan de un vivac a otro son los neumáticos y mi tienda de campaña”, precisa. Como es natural, tras once días de carrera, el equipaje cada vez pesa menos: “Al principio llevaba 25 kg de equipaje, hoy tengo mucho menos. Me queda un embrague, pastillas de freno y palancas. También un poco de aceite... La moto es más ligera y, por lo tanto, más agradable de conducir”. A dos días de la llegada a Yanbu, Tiziano Interno disfruta de un recorrido sin contratiempos hasta el momento. “Ni caídas ni problemas mecánicos”, se alegra. “Y tampoco he cometido grandes errores de navegación”. Una trayectoria impecable que le permite situarse en la trigésimo séptima posición en el vivac de Al Henakiyah. Este Dakar también le dejará un recuerdo que no olvidará fácilmente: “En la séptima etapa, remolqué a Bradley Cox durante 30 km”. Ahora solo le queda cumplir la promesa que se hizo a sí mismo: subir al podio de Yanbu con la camiseta de su amigo Pone, fallecido hace dos meses de cáncer, que guarda celosamente en su chaqueta desde que salió de Italia.
