“Nada se decidirá antes de la última etapa”
Ganar el Silk Way Rally en las narices de la armada Kamaz no le dio alas a Ales Loprais. El piloto checo sabe bien que en el Dakar los contadores están en cero, en especial en este año excepcional para la carrera en camión. El sobrino del séxtuple ganador del Dakar, Karel Loprais, tuvo un duro fracaso el año pasado (abandono en la etapa nº 10) y se embarca a bordo de un flamante Tatra teniendo a su lado un nuevo mecánico: Petr Almasi y un nuevo navegante, Michal Ernst, más acostumbrado a las carreras de auto en WRC. El Dakar sigue siendo una obsesión para el talentoso piloto que cumplirá sus 32 años en la noche de la etapa de Iquique. Como regalo, le gustaría recibir una primera coronación después del tercer lugar en el podio en el 2007.
A.L. “El Dakar 2011 sigue siendo una decepción enorme, tuvimos que abandonar debido a un incidente mecánico: rompimos el turbo y por eso no pudimos validar los siguientes Way-points. Ahora podemos contar con un nuevo Tatra, más liviano y aerodinámico, más seguro. Además tendremos suerte: evidentemente ganarle a los Kamaz en el Silk Way fue una gran satisfacción, pero sé que nos beneficiamos con algunos factores: no estamos en el mismo nivel, por lo tanto deberemos luchar en cada segundo, y también en este Dakar con tantos camiones competitivos, será aún más duro el estar en el podio. Nada se decidirá antes de la última etapa. En todo caso, cada mañana me despierto pensando en el Dakar. No estamos preparados en consecuencia, especialmente en los cambios de neumáticos en caso de pinchadura. También decidí dejar de esquiar, lo que es mi pasión, para concentrarme realmente en el Dakar.”
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