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Étape 9 - Lunes 12 de enero de 2009 | La Serena > Copiapo

  • Enlace  88 km
  • Especial 449 km

Anécdotas

Los dos irlandeses del Dakar

A Philip, con su cara redonda y sus ojos azules, se le ve feliz. Se pasea por La Serena con una mirada tranquila en este su primer Dakar. “Es duro pero me encanta.†Cuando se es irlandés no se bromea con el sufrimiento. Con esta frase, acompañada de una pequeña sonrisa de satisfacción, resume la noche de pesadilla que vivió durante la quinta etapa: “Volví al vivac de salida para buscar una pieza con un argentino que se ofreció a llevarme en su vehículo y estuve haciendo reparaciones el resto de la noche. Así fue.†Fin de la compasión. Philip Noone, de 40 años, galeno de profesión, se ha embarcado en esta aventura con su compañero motorista Gary Ennis, de 43 años. Representan a Irlanda casi en el anonimato. “Los deportes de motor interesan poco en Irlanda. Somos un país pequeño de apenas 6 millones de habitantes,†comenta Gary. Los dos dublineses hicieron los honores durante la Irish Times de la jornada de descanso. Pero eso es todo. En el país del fútbol, los deportes gaélicos y el rugby, los dakarianos no son especialmente numerosos. Cuatro compatriotas les preceden: Craigie en 1998, Fitzsimon en 1998 y 2000 y McGuire en 2000. Gary tentó al diablo en 2005 pero tuvo que abandonar a noventa kilómetros de Dakar como consecuencia de una pierna rota. Philip, por su parte, es categórico: “Los argentinos son unos apasionados de los deportes de motor. Hay que quedarse aquí.†Philip y Gary alcanzaron las posiciones 128ª y 106ª, respectivamente, en La Serena.

Un buen susto para Hardy

Copyright A.S.O. / Amaury Sport Organisation

Jérôme Hardy y Frédéric Bécart recordarán durante mucho tiempo el km 93 de la especial de la octava etapa. Tras llegar con demasiada velocidad a una curva en altura, su Mitsubishi se salió del recorrido, lo cual les obligó a bajar del vehículo para desinflar los neumáticos con el fin de poder retomar la ruta. Y fue entonces cuando se les empezó a complicar la jornada. Jean-Paul Humily, muy agresivo en el giro, perdió el control de su Bowler: “Primero lo oímos, después él se tropezó con una piedra y acto seguido dio una vuelta de campana en nuestra dirección. Tuvimos tiempo para alejarnos, pero él pasó por encima de nuestro vehículo: habrá dado cuatro vueltas de campana delante de nosotrosâ€, cuenta Jérôme. Con el susto todavía en el cuerpo, la pareja tiene el lateral derecho del vehículo muy dañado, pero con suerte el coche sigue respondiendo bien: “Nos hubiera gustado repararlo todo esta noche, pero no hemos podido… La buena noticia es que creo que hemos salido en la tele, en France 2, con este cartón.â€

El maratón de Florence Migraine-Bourgnon

Copyright A.S.O. / Amaury Sport Organisation

El único equipo totalmente femenino que participa en el rally tuvo que hacer un alto en el camino durante la temible etapa de Mendoza, en la que numerosos corredores quedaron atrapados en un largo cordón de dunas. Florence Migraine-Borgnon y Clémence Joyeux abordaron el desafío sudando la gota gorda pero con eficacia. Después, sin embargo, quedaron bloqueadas por varios camiones que estaban varados en mitad de la pista. Ante la incapacidad de llegar a tiempo a meta, decidieron defender su causa ante los directores de la carrera para poder retomar la competición con los demás: “Hoy podemos retomar la carrera, pero no hemos tenido ni un segundo para descansar, puesto que nuestra reincorporación a la competición se decidió ayer. Nuestro Toyota sigue en el mismo estado, con los amortiguadores por reparar, etc. Ha sido una larga etapa de maratón.†Desde que recibieron la buena nueva, Florence admite que con las 84 horas de penalización recibidas, “no tenemos ninguna presión de cara a la clasificación. Para ganar tendríamos que llegar a Buenos Aires hoy.†Aunque Clémence, su copiloto, desgraciadamente no puede inventar una máquina para dar marcha atrás en el tiempo, nos revela su teoría sin duda personal sobre la orientación en las sinuosas pistas de la primera etapa chilena: “He dado tantas indicaciones a mi compañera para que girara a la derecha, después a la izquierda, etc. durante todo el día que, llegado un momento, ya ni sabía lo que decía, de hecho acabé perdiendo la cabeza y diciendo cosas del tipo: “giro a la derecha dentro de 5 horasâ€. Acto seguido, nos dio un ataque de risa…â€.

Las respuestas de Guehennec

Es uno de los más destacados veteranos del Dakar y, sin embargo, uno de los más discretos. Como suele ocurrir con los copilotos, Alain Guehennec aparece rara vez en primer plano, dejando el protagonismo a los numerosos pilotos a los que ha acompañado y ayudado. En las 18 ediciones del Dakar en las que ha participado, el bretón ha tenido 8 compañeros diferentes. Y aunque nunca ha ganado la prueba, sí ha contribuido a la victoria de 6 especiales: 1 con Ambrosino (Peugeot y Citroën), 1 con Wambergue (Peugeot), 3 con De Mevius (Nissan y BMW X-Raid) y 1 con Al Attiyah (BMW). Mecánico de Peugeot en 1987, Guehennec decidió dar un paso más allá el año siguiente: “Todavía me pregunto por qué lo hice. La primera experiencia sigue siendo la más hermosa para mí. No tenía ningún estrés y no tenía ni idea de lo que iba a vivirâ€, nos cuenta con una sonrisa. El copiloto se sometió a continuación a un rápido cuestionario sobre sus conductores: ¿El más impresionante? « Al Attiyah y Lartigue » ¿El más loco? « Al Attiyah, sin duda alguna » ¿El más divertido? « Henri (Pescarolo)… » ¿El más competitivo? « Al Attiyah, una vez más, le tengo mucho aprecio. » ¿El más gruñón? « Prefiero no contestar... »