Étape 6 - Jueves 8 de enero de 2009 | San Rafael > Mendoza
- Enlace 76 km
- Especial 395 km
- Enlace 154 km
Retrato de una mujer
FLORENCE POMMERIE
Médico de urgencias en el hospital infantil Necker Hôpital des Enfants Malades, práctico facultativo del Samu 93, directora médica de la Mutua Goupama, divorciada y madre de cuatro hijos. Asà se presenta la directora médica del Dakar, Florence Pommerie, con una gran sonrisa en sus labios y una mirada picarona.
Tras aterrizar en el Dakar hace cuatro años de la mano de la Mutua que obtuvo el contrato para repatriar a los heridos del Dakar, Florence Pommerie no compartÃa ninguno de los rasgos de los aficionados a los deportes de motor. “No sé nada de mecánica y, para ser sinceros, nunca me habÃa atraÃdo este deporteâ€, nos cuenta con una sonrisilla. “Pero he de decir que a base de pasar horas con motoristas, sobre todo con los amateurs, he aprendido a conocerles y a respectarles y ahora les tengo un gran respeto y una admiración profunda por lo que sufren para vivir su pasión. Muchos de ellos son hoy amigos mÃos y les tengo un cariño muy especial… Su determinación y su coraje no deja de sorprenderme y bajo la tienda médica la consigna es siempre mimarles al máximo para que puedan llevar a término esta increÃble aventura.
El trabajo de Florence Pommerie empieza mucho antes que el Dakar: “Hay que crear un equipo de 53 personas, gestionar tres toneladas de material y hacer reconocimientos sobre el terreno para conocer las capacidades de los hospitales con los que vamos a trabajar. Sobre el terreno, tenemos 10 vehÃculos medicalizados, los Tangos, con dos médicos a bordo en cada uno de ellos, tres helicópteros con un anestesista y enfermera anestesista y tres camiones escoba con tres médicos… El resto consiste en gestionar un hospital de campaña con dos radiólogos, médicos de urgencias, enfermeras… Podemos operar in situ pero sólo en caso de riesgo vital. Para otras operaciones lo que hacemos es colaborar con los hospitales locales y he de decir que la cooperación y coordinación con ellos es perfecta. En lo que se refiere a mi vida en el vivac, es una auténtica locura. Trabajo con el teléfono pegado a la oreja pero son momentos intensos y el Dakar es también la ocasión para reencontrarse con gente estupendaâ€
