Étape 4 - Martes 6 de enero de 2009 | Jacobacci > Neuquen
- Enlace 4 km
- Especial 459 km
- Enlace 25 km
Anécdotas
Moto
Menudo ojo tiene Casteu…
Como si los problemas de neumáticos no fueran suficiente, David Casteu ha tenido que solventar otro escollo durante la larga especial entre Puerto Madryn y Jacobacci. Durante la etapa anterior, en el enlace de 600 km, un insecto consiguió introducirse en su caso y le picó justo debajo del ojo izquierdo. “Noté la picadura, pero todo parecía ir bien, mientras tenía el casco puesto. Pero cuando me lo quité… Se me empezó a hinchar hasta cerrarse el ojo completamente. Me veía teniendo que abandonar el Dakar por culpa de un insecto”. Al piloto de KTM Vectra se le puso enseguida una perfusión, así como un cataplasma de arcilla en el ojo. Por lo tanto, Casteu tuvo que disputar la especial del día con sus gafas algo mal colocadas y el casco ligeramente inclinado. “He corrido con un solo ojo y resulta agotador. Estoy hecho un cromo. Si me vieran mis hijos…”. Con eso y con todo, el piloto de Niza ha conseguido terminar cuarto de la especial.
Kemal, cabeza de turco
En el resto de las ediciones del Dakar en las que ha participado, Kemal Merkit estaba inscrito en la categoría “malles motos” (motos sin asistencia), así como en la de “coleccionador de infortunios”, en la que ha conseguido resultados notables en varias ocasiones, por ejemplo, terminando el Dakar con una clavícula rota. Pero el calvario que ha vivido en la segunda etapa probablemente entrará a formar parte de los más memorables. A 5 kilómetros de la llegada de la especial, al bigotudo más simpático del Rally le abandona el motor: destrozado. “Me he visto obligado a empujar la moto hasta la línea de llegada, en un terreno de arena muy blanda, a sabiendas de que el esfuerzo podía resultar inútil y que aún así me podía ver obligado a abandonar”, cuenta Kemal. Al llegar, le quedaban aún 600 km de enlace por delante, con una moto inservible: “He tenido que pedir a todo el mundo que me remolcara, por lo menos unos pocos kilómetros. En total, me han ayudado unos veinte corredores. ¡He llegado a las 3h00 de la mañana! Y he tenido que ir a despertar a los de KTM para conseguir un nuevo motor. Luego he pasado el resto de la noche con los mecánicos de Desert Rose para montar el motor. Así que no he dormido y os puedo asegurar que la etapa hasta Jacobacci ha sido horrible, sobre todo porque la muñeca izquierda, que me he roto hace unas semanas, ¡me ha empezado a doler mucho!”. Pero no pierde la confianza y estima: “si esto acaba bien, será mi más bella historia”.
La noche más larga de Pierrick
Es su octavo Dakar. Y es sin duda gracias a la experiencia acumulada que Pierrick Bonnet, que llegó entre los 30 primeros en 2002, ha logrado salir en la tercera etapa. Todo empezó poco después del final de la especial con destino a Puerto Madryn: “Sentía que la moto no iba también y cada vez empeoró más la situación. Terminé los 600 km de enlace a 50 km/h”. Una vez instalado en el vivac, hacia la 1.30, empezó la revisión. Pierre piensaba que podía ser el carburador, pero nada. En la zona motos, varios le ayuda a buscar el problema y finalmente llegan a la siguiente conclusión: el motor está a punto de morir. En plena noche, Pierrick convence a KTM de que le venda un motor. Pasa el resto de la noche reconstruyendo su moto con ayuda de Steven, un mecánico australiano. “Hemos terminado hacia las 6 de la mañana. He doblado la tienda en la que no he dormido, he llenado mi camel bag de agua, he tomado dos barras energéticas y he salido”. Pierrick Bonnet terminó la etapa en la posición 163.
El Dakar de los argentinos
Andrés Memi, motorista con el dorsal 196, no se entusiasma fácilmente, pero este primer Dakar en el que participa le da que pensar: “Aquí el fútbol mueve masas, el basket también, pero no esperaba ver a tanta gente reunida en torno al motor”. Los corredores argentinos se habían preparado para descubrir el Dakar y, al final, son los habitantes de su país los que les sorprenden. “Lo que más me admira es su patriotismo, estoy sin palabras. Incluso en los lugares más recónditos como Jacobacci, la gente intenta tocarnos, animarnos, porque somos argentinos”. Rubén Marcelo Miti, el número 103, participó en 2007, pero el objetivo de ser el primer argentino en terminar la prueba ya no es su leitmotiv: “Hay gente por todas partes. No lo entiendo. Me siento como si fuera Maradona. Y eso que aún no he conseguido terminar el Dakar”.
Coche
La soledad del campeón
A las 19h30, hora de La Patagonia, mientras algunos disfrutan de una ducha, de la cena o de una buena cerveza argentina en el vivac. Yvan Muller, campeón del mundo, consiguió finalmente llegar a la meta de la especial, antes de iniciar los 60 km de enlace que le separaban del vivac. "Me ha pasado de todo: se me ha roto el GPS, he pinchado, el gato no funcionaba y además he golpeado una alambrada que se ha enroscado en mi rueda trasera". En resumidas cuentas, una segunda jornada dura, después de encontrarse bloqueado frecuentemente durante la etapa anterior. En la general, el piloto de Alsacia se sitúa en la 80ª posición con su buggy monoplaza, a 6h46 del líder.
