LABOR HUMANITARIA
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El fundador del rally, Thierry Sabine, era consciente de la precariedad de las condiciones de vida africanas, de la necesidad de tomar cartas en el asunto y de las posibilidades que representaba el rally en tanto que herramienta de ayuda. Con esto en mente, el París Dakar fue concebido con una vocación clara de servicio hacia los países que lo acogen. Las acciones emprendidas desde 1985 siguen inspirando a los organizadores, así como a los competidores del rally, que también contribuyen a la consecución de proyectos.
El Dakar adquirió una nueva dimensión en el año 2000, momento en que A.S.O. se replanteó el tema de la ayuda a los países africanos con ambiciones renovadas y revisadas al alza. Garantizar una mayor eficacia se consideró una prioridad, de ahí que se decidiera aunar esfuerzos con los profesionales de la ayuda humanitaria. SOS Sahel International France, fundación activa desde 1978 que conoce a la perfección las realidades sobre el terreno, se perfiló como el socio ideal para asesorar a A.S.O. en las inversiones efectuadas en el ámbito de la protección del medio ambiente.
En 2002, el programa Acciones Dakar fue lanzado por A.S.O. en colaboración con SOS Sahel. La preocupación por la conservación de los recursos naturales, la mejora de las condiciones de vida y, más concretamente de higiene, son los ejes principales del programa. La puesta en práctica elegida responde plenamente a los deseos de A.S.O.: las distintas acciones han sido adoptadas y gestionadas por actores locales y se inscriben en el marco de una política de desarrollo sostenible.
La finalidad de las Acciones Dakar es precisamente reforzar las competencias locales al confiar a estos colectivos proyectos de dimensiones modestas (entre 2.000€ y 5.000€ por acción), es decir, "enseñarles a pescar en lugar de ofrecerles pescado". A largo plazo, el impacto más valioso será conseguir que la gente de las ciudades y pueblos implicados se conciencie sobre la necesidad de proteger el medio ambiente. Más allá de las mejoras inmediatas en las condiciones de vida, la principal aportación de las Acciones Dakar es garantizar su perennidad.
El primer plan de acción fue desarrollado en la región de Louga, en Senegal. La renovación del acuerdo de colaboración, suscrita en 2005 para un periodo adicional de tres años, prevé la ampliación de las Acciones Dakar a Mauritania, donde ya se están estudiando los distintos proyectos solicitados por las autoridades locales.
ACTIONS DAKAR EN CIFRAS
- 106 proyectos
- 271.000 personas implicadas
- 600.000 € financiados al 75% por A.S.O. en seis años
Sensibilización – educación en el medioambiente
- 53.000 personas sensibilizadas con las prácticas medioambientales correctas
- 23 emisiones radiofónicas
- 2.600 personas formadas en las técnicas de gestión de los recursos naturales
Protección, valorización de los suelos y de los recursos forestales
- 2.480 hogares mejorados construidos
- 318.000 plantas de productos en los invernaderos
- 129.000 pies plantados
- 31.700 jóvenes brotes protegidos gracias a la regeneración natural asistida
- 210 compostadores producidos
- 6 dunas establecidas
- 1.023 hectáreas protegidas para permitir una regeneración forestal natural
Protección sanitaria e higiene del agua
- 3.300 familias se benefician de la recogida de residuos
- 209 bidones con válvulas (depósitos de agua) establecidos
- 90 letrinas y 62 sumideros realizados
- 7 pozos reformados
- 24 sistemas de recogida de residuos apoyados por la puesta en circulación de 53 carritos enganchados
Contacto: actionsdakar@sossahel.org
En 1986, se lanzó una iniciativa al margen del Dakar que contó con múltiples participantes. Durante el transcurso del rally, una caravana "paralela" recorría África y realizaba acciones a favor de los pueblos del Sahel. En este caso, se trataba de asociaciones ya existentes que aprovechaban el rally para organizar el suministro de material. En total, la caravana humanitaria incluía a una quincena de vehículos y una treintena de personas.
La caravana humanitaria acompañó al rally durante cuatro años, periodo durante el cual las entidades participantes pudieron aportar su granito de arena mediante la distribución de material agrícola (peladoras de arroz, semillas, bombas de agua )
Sin embargo, los organizadores del rally se vieron confrontados a una cruel realidad. Por falta de medios y suministros no siempre resultaba posible garantizar el seguimiento de las inversiones realizadas para ayudar a la población. Por culpa de dificultades técnicas y financieras, principalmente relacionadas con la explotación de las bombas, apenas se estaba utilizando parte del material, en algunos casos incluso se había perdido completamente.
A mediados de los años 90, los organizadores decidieron centrarse en acciones más concretas. Y es así que a lo largo de varios años se lograron realizar proyectos ambiciosos en Níger, Mauritania, Malí y Senegal:
- 1991: Construcción de un dispensario y maternidad en Senegal, en el poblado de Niaga Wolof, cerca del Lago Rosado.
- 1993: Construcción de un dispensario y maternidad en Níger, en el poblado de Gazamni.
- 1997: Construcción de una escuela de secundaria en Mauritania, en la ciudad de Zouerat.
- 1998: Construcción de una escuela en Malí, en el poblado de Koudathiou.
- 1998: Construcción de un depósito de agua en Mauritania, en la ciudad de Akjouj. Iluminado parcial de la ciudad de Agadez (Níger).
Principalmente, se modificó de forma significativa el enfoque adoptado, puesto que las experiencias anteriores invitaban a que se centraran los esfuerzos en el seguimiento de los proyectos. Por esta razón, se procedió a realizar con regularidad inversiones menores, pero indispensables para el funcionamiento de las instalaciones: formación de comadronas, perforaciones de pozos
Después de haber recorrido el Sahel y cubrir las necesidades más urgentes, Thierry Sabine junto con Daniel Balavoine crean en 1985 la Apuesta del corazón (Pari du Cur), "en la que se participa para ayudar a los demás a ganar". Gracias al seguimiento mediático de esta operación y a la natural sinceridad de sus dos embajadores, este proyecto encuentra rápidamente un eco en la opinión pública, sensibilizada hacia los dramas de las poblaciones del Sahel.
El agua, fuente de vida
Identificado el problema del agua como el más acuciante, el movimiento solidario empieza principalmente por la instalación de bombas de agua. Si tenemos en cuenta que una bomba de riego permite que se puedan utilizar 50 hectáreas de terreno (lo que equivale a 500 toneladas de arroz), se logra que la autosuficiencia alimentaria se convierta por fin en una meta alcanzable en las zonas beneficiadas. Después de que Thierry Sabine falleciera en 1986, su padre Gilbert siguió con las acciones, a través de la Asociación Thierry Sabine, en Níger, en Mauritania, en Malí y en Senegal. En cinco años, se lograron los siguientes resultados:
- 147 bombas de agua instaladas
- 300 m³ de medicamentos y material médico distribuidos
- 40 m³ de libros y material escolar
- 50 m³ de pequeñas herramientas agrícolas
- 7 vehículos
- 500.000 dosis de vacunas
Los competidores del Dakar lógicamente se sienten atraídos por estos países y son claramente sensibles a la austeridad de las condiciones de vida de la población. Ya desde los primeros años, los competidores realizaron iniciativas individuales, frecuentemente pequeñas, siempre discretas. La persona al volante de un camión con un baúl lleno de ropa o de material escolar no pensaba jamás estar salvando África, pero tenía la certeza de que su gesto sería útil para una familia o para la escuela del poblado.
Durante mucho tiempo, las acciones de los competidores se basaban en este enfoque. Después, poco a poco, se han ido estructurando proyectos, con la participación cada vez mayor de patrocinadores europeos. Ahora, para la mayoría de los competidores, la preparación del rally conlleva igualmente la preparación de un proyecto de acción humanitaria o educativa.
Algunos proyectos son de una envergadura considerable, como el dispositivo desplegado por los equipos inscritos bajo la bandera de Repsol (Mitsubishi, KTM - España), que permite organizar el suministro de medicamentos y de material médico para un año de varios hospitales que se encuentran en el recorrido. El holandés Frits Hessing, que recolectó 150.000€ para el tratamiento de mujeres embarazadas, con el fin de limitar la transmisión del virus del Sida al bebé, también ha podido realizar una gran acción. Pero se llame Yannick Guyomarch, bombero en París y coordinador de un proyecto para equipar a escuelas marroquíes con material informático o se llame José Manuel Salinero, que distribuyó juguetes a más de 800 huérfanos entre Nouakchott y Dakar cuando ya había abandonado el rally, todos y cada uno son conscientes de que el Dakar no es solo una carrera.