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etapa 8 - Domingo 14 de enero de 2007 | Atar - Tichit

  • Enlace  35 km
  • Especial 589 km
  • Enlace  2 km
  • Total  626 km

Retratos

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Toni Manresa: “El Dakar es modestia y sufrimientoâ€

Copyright A.S.O. / Amaury Sport Organisation

Toni es de la isla de los deportes. Podríamos calificar así a una isla más conocida por su ambiente relajado y su amor a la fiesta. En Baleares, el deporte se ha convertido en una actividad nacional y los éxitos de los lugareños son ya muchos. Toni Manresa no se cansa de repetir la larga lista de campeones locales: “En tenis, tenemos a Nadal y Moyá. En ciclismo a Miguel Alzamora. En moto a Jorge Lorenzo, que fue campeón del mundo en 250cm3 en 2006. A esto hay que sumarle los títulos mundiales cosechados en kárate, taekwondo o gimnasia rítmicaâ€. Toni Manresa no es una persona dada a la exageración, no va con su carácter. Este diseñador de 47 años con cuerpo de atleta y cabello cano, habla con mesura y parece sorprenderse a sí mismo al enumerar la lista de deportistas de éxito que se han forjado en su lugar de origen. De hecho, él mismo forma parte de dicha lista. Este amateur puro, como a él mismo le gusta definirse, ha escrito también algunas hermosas páginas de la historia deportiva de las Baleares, concretamente gracias a una travesía a vela que realizó por el Atlántico en 1992. Ahora mismo, está a punto de escribir una nueva página para describir su participación en el Dakar. “Soy el primero de la isla que participa en la prueba. Comencé siendo copiloto de Pep Vila en la categoría camiones. Y desde hace un año conduzco mi propio coche.†Esto le dio un cierto renombre, que se vio reforzado por una meritoria 48ª posición durante la que fue su primera participación en el rally.

Este éxito le ha llevado a ser realista en sus ambiciones: “Al observar de cerca las clasificaciones, vi que la diferencia entre los 30 primeros era poco significativa. Ese era mi objetivo este año. Pero rompí el embrague en el kilómetro 15 de la primera etapaâ€. Este golpe del destino no ha minado su determinación. Ahora se concentra en alcanzar un objetivo mínimo: llegar a Dakar y acumular un poco más de experiencia para embarcarse, en cuanto vuelva a casa, en un nuevo proyecto de 3 años con un nuevo coche. Esta vez se marcará un objetivo más ambicioso. “Acabar entre los 20 primeros,†dice sin pestañear. Siempre en calidad de amateur puro y con una estructura ligera. Su presupuesto para 2006 es de 240.000 euros y procede en gran medida del apoyo del gobierno autónomo de las Baleares, que apuesta firmemente por el deporte. Pero el aura naciente de Toni le reserva también sorpresas: “El patrón de Can Ramis me buscó porque quería contribuir económicamente. Es un loco de la aventura y a mí me encanta su filosofía.†Toni Manresa es un participante tranquilo: “Lo importante es la modestia y la capacidad de sufrimientoâ€.

Esta es la lección que imparte en colegios e institutos de las Baleares cuando se lo piden las autoridades. “Les hablo de la verdadera naturaleza del Dakar. Y también de la importancia que supone el rally para los países recorridos durante la carrera y de lo positivas que son las Acciones Dakar de la ASO. El verdadero Dakar es todo eso, no las críticas."

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Paul Broome: “Deshidratado en el desiertoâ€

PAUL BROOME

Paul Broome es un ciudadano inglés que reside en Estados Unidos, más concretamente en Nueva Orleáns, y que es soldador de profesión. Puesto que aquel rincón del mundo ha recibido mucho agua recientemente, Paul decidió que le “vendría bien un cambioâ€. Y ese cambio no es sino participar en el Dakar. “Soy corredor de maratón así que estoy bastante en forma. Aunque tampoco me lo tomo demasiado en serio. Soy miembro de un club llamado Hash House Harrier. Nuestro lema es el siguiente: “el club bebedor con un problema atléticoâ€. Llevo una pegatina en la moto en la que se ve el contorno de una huella y en el interior las palabras ‘On On’, que es lo que nos gritamos los unos a los otros cuando entrenamos para darnos ánimos.

Pero a pesar de su “problema con la bebida†y su buen estado físico, Paul sufrido mucho durante los últimos días, en los que se ha ido deshidratando poco a poco. “No soy tan grande pero mi moto, que yo mismo construí durante el tiempo libre del que dispongo para comer, lo es. Está basada en una Honda XR650, así que no tiene arranque eléctrico y resulta difícil de pilotar en las dunas.â€

Paul recuerda lo mal que lo pasó durante la etapa anterior a la jornada de descanso, de Zuerat a Atar, cuando sus fuerzas empezaban a flaquear seriamente. “Estaba recorriendo las dunas cuando me encontré de pronto al borde de una zanja inmensa. Frené de golpe, pero mi rueda delantera se asomaba ya al agujero. Durante una hora traté de retroceder. Al final me di cuenta de que era imposible, así que dejé el casco arriba para advertir al resto de competidores sobre mi presencia y me sumergí en la zanja. Mi compañero de equipo Steve La Roza pasó y le dije que estaba acabado y que estaba esperando la llegada del camión de asistencia. Me senté ahí durante una hora reflexionando sobre la vida en general y pensando en mi novia, que venía a verme a Atar. Poco a poco empecé a animarme y al final decidí empujar la moto durante 10 minutos y descansar después durante otros 10 minutos. Tres horas después había conseguido salir de la zanja y estaba de camino a reencontrarme con mi novia.â€

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Frédéric Villy: “Hacer el tonto en la arena es algo que siempre me ha gustadoâ€

Copyright A.S.O. / Amaury Sport Organisation

Han hecho de la moto un deporte de equipo. El placer de la aventura solitaria del que hablan muchos competidores no lo comparte este peculiar equipo compuesto por Julio Ano y Frédéric Villy. Estos dos viejos compañeros han decidido pilotar juntos, vestirse de la misma forma, comer a las mismas horas y compartir las tareas mecánicas. La química es delicada pero funciona correctamente puesto que este dúo de novatos ya ha alcanzado sin incidentes la jornada de descanso, mientras que son ya más de 60 motoristas los que han tenido que abandonar, sin contar a los grandes sufridores: “No hemos tenido grandes problemas y la verdad es que hasta ahora hemos disfrutado mucho. Nos ha ido muy bien durante todos los recorridos sobre dunas, mientras que muchos competidores han encallado en la arena. La verdad es que ayuda tener motos pequeñas. Personalmente, hacer el tonto en la arena es algo que siempre me ha gustado. No sé, quizás es algo que llevamos dentroâ€, dice Frédéric Villa en el vivac de Atar.

A nivel técnico, no han registrado fallos desde la salida en Lisboa. En lo que se refiere al ambiente entre ambos, los dos compañeros, que ocupan las posiciones 134º y 135º, no han discutido hasta ahora: “El problema es que la llegada es el 21 de enero. Si le hiciera caso a Julio, correría el riesgo de llegar el 22â€, dice medio en broma Frédéric, el más propenso a correr y arriesgar de los dos. “Gracias a Dios, estoy yo aquí para tranquilizarte, de lo contrario tendríamos pocas posibilidades de acabarâ€, responde Julio, que es la voz de la sabiduría. En cualquier caso, son dos caracteres más complementarios que opuestos. Si hay algo que comparten es la alegría de vivir y la confianza en sí mismos, a la que se aferran para superar este desafío: “Llegar hasta aquí está muy bien, pero yo quiero llegar a Dakarâ€, dice uno. El otro tiene una cita ineludible en la capital senegalesa: “He prometido a mi novia que si llego a Dakar nos casaremos.â€

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Gautier de Hauteclocque: “No me importa el retraso que lleveâ€

GAUTIER DE HAUTECLOCQUE

Gautier de Hauteclocque no parece el típico motorista del Dakar. Con su figura alta y delgada, sus gafas y su cara de alumno aplicado, parece más un profesor de filosofía que un participante del rally. Su actitud hacia el Dakar es también muy diferente a la de sus competidores en muchas maneras. De hecho, lejos de decantarse por una moto de última generación, con refrigeración líquida y doble árbol de levas en cabeza, ha optado por una XR400, con refrigeración por aire, es decir, por la moto más vieja del rally.

El piloto, que carece de asistencia, se enorgullece de tener uno de los presupuestos más bajos del Dakar, “25.000 euros en total, es decir, dinero para pagar la moto, la tasa de inscripción, los hoteles en Europa, ¡todo!â€. Tampoco le interesan demasiado los rankings. Para él todo consiste en vivir una gran aventura al volante de su moto. Ahora bien, hay algo que comparte con todos y cada uno de los competidores del rally: el deseo de llegar a Dakar. “No me importa el retraso que lleve. No me importa tener que dormir poco y pasar mucho tiempo recorriendo las dunas. Puedo afrontar todo lo que me tienen preparado los organizadores. Lo único a lo que temo es a una avería importante o a una colisión, puesto que son las únicas dos cosas que pueden impedir que alcance mi objetivo.â€