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etapa 7 - Viernes 12 de enero de 2007 | Zouérat - Atar

  • Enlace  4 km
  • Especial 542 km
  • Enlace  34 km
  • Total  580 km

Retratos

Merkit Kemal - Kutlu Torunlar: delicias turcas

Copyright A.S.O. / Amaury Sport Organisation

Para Merkit Kemal este año es su cuarto Dakar y, como de costumbre, él mismo se ocupa de su propia asistencia. "Me gusta ocuparme de mi propia asistencia. Es algo así como subir al Everest sin oxígeno. Es verdad que es un poco solitario a veces, no hay muchos participantes que hablen turco en el Dakar, y, aunque me defiendo en inglés, es agradable poder hablar tu propio idioma de vez en cuando. Kemal ha encontrado la solución a ese doble problema: convencer a su amigo, el campeón turco de enduro Kutlu Torunlar, de que le acompañe en la aventura.
Kemal también ha dejado de lado la tradición en cuanto a su moto. En lugar de la habitual KTM 600 Rallye, este año ha optado por una KTM 450 enduro puesta a punto por Meca System. Una vez más, su decisión fue de lo más pragmática. "Para ser sincero, me encanta la 660; el motor es fantástico, pero en lo que se refiere a resultados, poco podré hacer contra las motos oficiales. La categoría 450 es mucho más asequible, y en cuanto a los sponsors, es más fácil pescar un pez gordo en un lago que en el océano".
A pesar de que Kutlu es nuevo en el rally raid, es él quien se ha ocupado de Kemal hasta el momento. "Llevo arrastrando problemas de estómago desde Portugal y me siento algo débil. No consigo tragar más que pan y Cola Cola", declara Kemal.
Pero desde la llegada a suelo africano, la situación ha cambiado ligeramente. Kemal, como el hombre de experiencia que es, es quien debe ocuparse del novato. Marruecos está siendo una auténtica pesadilla para Torunlar. "Empecé cayéndome el día de Uarzazat, incluso creí que me había roto la clavícula, pero al final resultó ser solamente una luxación. Después, en la quinta etapa, me torcí totalmente la rodilla. El equipo médico me dijo que los ligamentos podían estar afectados". En cualquier caso, se presentan momentos difíciles para este antiguo campeón olímpico de windsurf, que apenas podía apoyar la pierna izquierda. "Mañana veré cómo me siento", concluye el piloto turco momentos antes de adentrarse en su tienda para un bien merecido descanso en Tan Tan.

Christophe Robert: "Objetivo: Atar"

Copyright A.S.O. / Amaury Sport Organisation

Los llamados "malles motos", los motoristas sin asistencia, son el refugio, por así decirlo, de los "soldados rasos", un grupo en el que se reúnen los amateurs de débil presupuesto, aquellos que no han conseguido sponsors suficientes para permitirse los servicios de un equipo de asistencia. Son trabajadores infatigables, que a menudo llegan rezagados. En Tan Tan, Christophe Robert ha podido evitar, de momento, los problemas más grandes, si bien los pequeños también alargan considerablemente el tiempo de trabajo diario: "Hoy hay que cambiar el filtro, tensar la cadena, arreglar el freno trasero y cambiar el aceite. Me va a llevar otras tres horas, como ayer y anteayer. Empiezo a sentir el cansancio, sobre todo teniendo en cuenta que ya llegué a Lisboa hecho polvo: me dieron la moto tan sólo dos semanas antes, y además me encontraba en plena mudanza".
Robert es un obstinado trabajador, y no le preocupan las sesiones de llave inglesa que le esperan cada día. Sin embargo, no puede ocultar cierto nerviosismo ante la llegada de las etapas mauritanas, que nunca se le han dado bien: "Nunca he conseguido pasar de Mauritania en mis cuatro anteriores participaciones. Ni siquiera he conseguido llegar a la jornada de descanso. He llegado hasta Zuerat, pero más allá para mi es terreno desconocido". Pero a pesar de todos los inconvenientes, este apasionado de las motos y de los billares piensa batir este año su record de permanencia en el rally: "Hasta ahora, no consigo identificar el escape de aceite, pero si la mecánica me deja un poco tranquilo, las dunas no me dan miedo".

Albert Gryszczuk:

ALBERT GRYSZCZUK

Para Albert Gryszczuk es el primer Dakar de su vida y, al igual que la gran mayoría de los debutantes, su única ambición es terminar la carrera. Hasta ahí, nada anormal. También es cierto que no muchos novatos pueden presumir de participar con un coche fabricado por él mismo, pero no eso lo más sorprendente, ni tampoco el hecho de que el coche que le asiste, también de fabricación propia, esté conducido por amigos polacos (Robert y Ernest Gorecki, padre e hijo), a pesar de que tantos "equipos familiares" son raros en la carrera.
No, lo realmente extraordinario de toda la aventura es el precio de sus creaciones. "Denme un motor Range Rover V8, una caja de cambios automática y una transmisión y les construiré exactamente el mismo coche completo, con homologación FIA incluida, por sólo 16.000 euros". Si tenemos en cuenta que un Land Rover de carreras no sale por menos de 100.000 euros, la verdad es que resulta bastante sorprendente. Así que, uno se pregunta cómo es posible, por muy determinado que se pueda llegar a ser. "Hago las cosas lo más sencillo posible. Utilizo piezas de Range Rover de finales de los 80, fáciles de encontrar y baratas. Además, son robustas y sencillas. No me preocupo de sistemas de control electrónico, que hay que supervisar o reparar. Está claro que mi coche no será tan bonito como los de la mayoría de por aquí, pero para alguien con modestas ambiciones y presupuesto limitado, creo que es una solución interesante".
Gryszczuk, que posa orgulloso entre sus dos "criaturas" en un vivac de Tan Tan barrido por el viento, aún está lejos del Lago Rosa, pero como a él le gusta decir, ya ha conseguido llegar considerablemente más lejos que muchos de sus rivales, ¡y en un vehículo que cuesta diez veces menos!

Med Zidane Soueid Ahmed: "La acogida en Mauritania te anima a continuar"

Copyright A.S.O. / Amaury Sport Organisation

Con la mirada clara y postura altanera, Med Zidane Soueid Ahmed escucha con atención las instrucciones de Etienne Lavigne. Lleva sólo unas horas en su tierra, donde su llegada ha causado furor. "Mauritania no es un país de deportes. Por eso, mi participación en el Dakar es un auténtico acontecimiento", afirma. El motorista, que corre con el dorsal 187, es el primer mauritano que participa en el más grande de los rallyes raid, y la reacción de su pueblo le llena de felicidad: "Es maravilloso ver a toda esa gente". Una multitud formada por niños, militares y habitantes de Zuerat en general ha provocado un tumulto considerable en el vivac de la 6ª etapa en el momento en que ha visto aparecer al piloto. Una escena simpática y desgarradora al mismo tiempo.

Este país no tiene ídolos, por eso Med Zidane se ha convertido de repente en todo un símbolo. "Esto ha supuesto una inyección de moral y energía", dice en un primer momento, "pero lo más importante es que sirva para desarrollar el deporte y la imagen del motorismo en el país", añade. Med Zidane sabe de lo que habla. Las relaciones y las simpatías han tenido un papel importante; no en vano es el mismo ministerio de deporte quien ha apoyado la participación de este joven director de empresa de la ciudad de Nouakchott, cosa nada fácil en un país en el que la práctica del motociclismo no está demasiado bien vista: "Cuando se habla de motos, la gente piensa en gamberros y mecánicos", explica de manera algo fatalista.

Por su parte, sólo le queda hacer todo lo posible por volver a crear sensación llegando al Lago Rosa, cosa que no será nada sencilla para este completo deportista que, sin embargo, llevaba 7 meses sin tocar su moto antes de la salida de Lisboa, y que ha visto limitada su preparación a "Una semana, ni un día más", por sus ocupaciones como responsable de una agencia de comunicación y márketing. Pero Med Zidane guarda algunas cartas en la manga. Lleva unos diez años compitiendo en Senegal, Togo y Argelia, y el desierto no le es desconocido. "Las dunas las paso bien. Varios pilotos lo han visto ya y me han seguido en los primeros cordones de Marruecos". Med Zidane se siente como pez en el agua en las etapas mauritanas. Hay material para crear afición en uno de los países emblemáticos del Dakar.