6 de enero de 2007 - 21 de enero de 2007 | Lisboa > Portimao
- Total enlace 4309 km
- Total especial 3606 km
- Total 7915 km
Retratos
moto
David Frétigné: “Voy a correr la carrera con inteligenciaâ€
Naïm Suleymanoglu, 1.47m, 50 récords del mundo, tres veces campeón olÃmpico de halterofilia. Kajsa Bergqvist, 1.75m, record del mundo de salto de altura en sala (2,08m). El combate de David Frétigné es más o menos del mismo orden. En una disciplina donde los aspectos mecánicos son decisivos, se ha impuesto a sà mismo todo un reto: ir más rápido que los otros con una moto menos potente. Mientras que las KTM de Coma, Despres y el resto están equipadas con motores de 660 cm3, este francés, natural de la región de Aveyron, se obstina en correr el Dakar con una Yamaha de 450 cm3 desde hace tres años, con un claro éxito,.
Quinto en la clasificación general final de 2005, Frétigné tuvo una carrera más movida y difÃcil en 2006. Justo lo necesario para motivar aún más a este competidor nato que ha puesto en marcha un programa coherente para el Dakar 2007. “HabÃa firmado un contrato con un patrocinador español, pero recibà un correo electrónico en octubre en el que se me comunicaba que no podrÃa contar con él. Me quedé hecho polvo, pero para mà no era una opción quedarme en casa en enero. En tres semanas conseguà montar un proyecto completo y ahora estoy seguro de poder partir en buenas condicionesâ€.
Cuando habla de buenas condiciones se refiere a una buena estructura de asistencia, patrocinadores fiables y la eterna Yamaha 450 cm3 en la que ha depositado unas grandes esperanzas, pese a la diferencia de calibre. “Sobre el papel es imposible ganar con una 450. Aún asà apunto al podio. Siempre se puede correr la carrera con inteligencia. Creo que en las etapas sin asistencia, por ejemplo, se va a necesitar un mayor esfuerzo en términos de organización y de estrategia. Es ahà donde habrá que marcar la diferenciaâ€. Naïm, el Hércules de pequeño tamaño, seguramente hizo propia esta filosofÃa en los momentos más importantes de su carrera deportiva.
auto
Kleinschmidt: “La profesionalidad y el ambiente son excepcionalesâ€
Jutta Kleinschmidt pasará para siempre a la historia del Dakar como la primera mujer que igualó a los hombres en la pista: primera vencedora de etapa en 1997, primera mujer en montar sobre el podio del Dakar en 1999 y, por supuesto, la primera en ganarlo en el año 2001. Una progresión continua que dice mucho sobre la determinación y la voluntad fuera de lo común de esta alemana. Después de haber sido la “piedra angular†de la presencia de Volkswagen en los rallies raid, este año corre con los colores de BMW. Un nuevo comienzo que le permite renovar las sensaciones y encontrar un nuevo entusiasmo. “Es una organización menos imponente, pero la profesionalidad y el ambiente son realmente excepcionalesâ€. Para Jutta es como empezar una vida nueva. No ha tardado en adaptarse al nuevo X3 y en encontrar los ajustes adecuados. Los buenos resultados en el Rally de Dubai, en el que terminó sexta, le han permitido probar las posibilidades de su nuevo bólido, que ha podido perfeccionar el primer fin de semana de diciembre durante una última sesión de pruebas realizada en Alemania.
Esta alemana no esconde sus aspiraciones. “Estoy muy motivadaâ€, comenta simplemente. Jutta es una luchadora y esta frase revela mucho sobre su estado de ánimo. Prueba de su voluntad de obtener un gran resultado es la presencia en su asiento de copiloto de Tina Thörner. La copilota con la que alcanzó el tercer puesto en el Dakar de 1999 ha aceptado embarcarse en esta aventura con tanto entusiasmo como ella. “QuerÃa retirarme después del segundo puesto obtenido en el Dakar el año pasado con Giniel de Villiers, pero Jutta vino a buscarme. Hemos vuelto a formar el equipo de hace algunos años y es muy emocionante.â€
camion
Jan De Rooy: “Apuntamos al podioâ€
Jan De Rooy conocerá este año un poco de la dolce vita a la portuguesa, algo que solo pudo entrever el año pasado. Su participación en el Dakar 2006 acabó con una decepción anunciada y una salida sonora después de que la Federación internacional se negara a homologar los camiones azules. El holandés y su equipo han sabido aprender la lección de ese pulso que perdieron y han aprovechado bien el año para solucionar los problemas de conformidad que tenÃan sus camiones. “Es un nuevo De Rooy el que se presenta en la salidaâ€, declara el cabeza de familia. El incidente de 2006, ya forma parte del pasado. Hemos vuelto para conseguir resultados.†Asà que estamos nuevamente ante un equipo triunfante preparado para participar en el Dakar 2007. Y con aspiraciones bien concretas: “Nuestro objetivo es llegar al podio. Da igual que sea mi hijo o yoâ€, declara Jan De Rooy. “Estamos muy contentos de volver a esta prueba africana. Tenemos un camión estupendo. Pienso que no hay un solo favorito, sino varios camiones capaces de hacerse con la victoria. Va a ser una batalla digna de verâ€.
Con sus 64 años, Jan De Rooy se alza como “el último de los Mohicanos†en el Dakar, al ser uno de los últimos exponentes de la generación de Thierry Sabine. Este holandés, propietario de una empresa internacional de transporte, se estrenó con honores en el Dakar en el año 1981. Desde entonces su historia con el Dakar ha estado llena de sonrisas y lágrimas. Representante desde siempre de la marca del fabricante holandés DAF, el empresario de la localidad de Son, Holanda, siguió progresando hasta lograr imponerse en 1987. Una victoria que tendrÃa que haber rubricado con un scratch por delante de todos los coches, de no haber sido por la penalización de diez horas que sufrió después de haber ido a socorrer a Vatanen, quien se proclamó finalmente vencedor en dicha ocasión.
Más que con su éxito en las pistas, ha sido con el tamaño desmesurado de sus camiones con lo que Jan De Rooy se ha ganado el apodo de “Mad Maxâ€. Con sus dos motores doble turbo con cerca de 500 caballos cada uno, dos cajas con ocho velocidades que hay que manejar simultáneamente y dos ejes de tracción, sus famosos DAF TurboTwin son capaces de rivalizar con los coches más rápidos. Una apuesta exagerada a la que el holandés puso fin retirando a todo su equipo del rally después de que su prototipo sufriera un accidente en 1998 en el que su navegador perdió la vida. Un drama que le llevó 14 años superar y le dejó sin volver a pisar el Dakar hasta el año 2002. Desde su regreso, acompañado de su hijo Gerard, primero a su vera y luego al volante de su propio camión, Jan solo ha subido al podio en una ocasión.
Etienne, Régis y François Vulliet: “Correr juntos y llegar juntosâ€
Tres hermanos de Haute-Savoie, en los Alpes franceses: Etienne, 40 años, Régis, 38, y François, 34. Un solo sueño de infancia: el Dakar. “Ya cuando yo tenÃa 14 años nos Ãbamos el 1 de enero a ver el embarque en Marsella del Dakar. SeguÃamos a los grandes motoristas del desierto, Cyril Neveu, Gaston Rahier… Son ellos los que nos transmitieron su pasión y nos dieron el gusto por la superación personalâ€, recuerda el benjamÃn, François, que trabaja como gerente de una empresa en Timisoara, Rumania, desde hace 10 años. El año pasado François corrió con Roméo Dunca, el primer rumano que ha participado en el Dakar y que lo ha terminado (puesto número 79).
Este año para cruzar la lÃnea de llegada, los tres hermanos han creado su propio equipo, Pulse Compet. Es la primera vez que tres hermanos se presentan juntos a una edición del rally. Además, hasta el momento ningún oriundo de la región de Haute-Savoi ha llegado al Lago Rosa. Asà que con que llegue uno de los tres… Pero Etienne, el mayor, prefiere ser más bien modesto: “No nos hemos fijado un objetivo concreto en la clasificación. Todo lo que deseamos es correr juntos y llegar juntos.â€
Sea como fuere el trÃo no quiere dejar nada al azar. En octubre, los tres hermanos fueron a entrenarse una semana a Ksar-Ghilane en Túnez, en el más sahariano de los oasis, situado justo a la entrada del desierto. Sin electricidad, ni lÃnea telefónica, solo suficiente agua caliente para que la tropa pudiera darse un baño relajante cada noche. El programa elaborado por Etienne era de lo más cargado: todas las mañanas salida al alba y vuelta al campamento al anochecer. El menú: arena, arena y, de postre, más arena. No hace falta más para preparar bien la edición de 2007.
Etienne Vulliet ya ha puesto a punto su estrategia para la carrera: “Pienso que el Dakar es una carrera que se basa en un proceso de eliminación. Lo importante es correr a su propio ritmo, sin confiarse en exceso, aprovechando posibles errores de otros competidores para ir avanzando en la clasificación. Pero realmente no abordo este rally como una carrera. A mÃ, lo que me interesa del Dakar es su lado de deporte extremo: la adrenalina y la superación personal. Una aventura que quiero, por supuesto, compartir con mis hermanosâ€. Etienne, Régis y Fabrice sueñan con llegar juntos a Dakar y entrar de la mano en la leyenda del rally.
Miguel Jonchère: “Ofrecemos un servicio de cirugÃa ambulanteâ€
El año pasado, Miguel Jonchère cambió de asiento. Abandonó el de copiloto para responder a la llamada del volante y los pedales. El puesto le gustó y este año le encontramos nuevamente ahÃ. Sin embargo, Miguel Jonchère parte con un nuevo copiloto: Bruno Seillet. El año pasado logró la proeza de terminar su primer Dakar (puesto 67). Estos apasionados de Ãfrica ponen igualmente su aventura al servicio de dos asociaciones humanitarias con las que colaboran: Entraide sans frontières (caravana médica) y AJIR Aventure (ayuda social destinada a jóvenes).
“Ãfrica es un continente al que estoy muy unido. Aparte del Dakar, viajo todos los años 2 semanas por Ãfrica con la asociación Entraide Sans Frontière… Se trata de una caravana médica: llevamos médicos y enfermeras y ofrecemos un servicio de cirugÃa ambulanteâ€, explica Bruno Seillet. Un trabajo que se desempeña en colaboración con los médicos locales que dirigen a los pacientes que más lo necesitan a la asociación.
De forma paralela, Bruno Seillet, gerente de una empresa de servicios pone igualmente su participación en el Dakar a beneficio de otra de sus actividades de ayuda humanitaria. Colaboro con una segunda asociación que tiene un objetivo más bien social y que trabaja con jóvenes: AJIR Aventureâ€, comenta. La asociación recoge zapatos, ropa, etc. que distribuye luego en los paÃses africanos más necesitados. Bruno Seillet vio enseguida la forma de ayudar: “AJIR se pudo beneficiar de mi participación en la edición de 2006. Identifiqué cuáles eran las zonas más abandonadas y es justo ahà donde nos hemos concentrado. Este año voy a aprovechar nuevamente el Dakar para localizar nuevos lugaresâ€. El Dakar le permite pasar por zonas abandonadas, lejos de las zonas turÃsticas donde ya se interpela a los visitantes. “He visto en Ãfrica lugares donde las personas corren despavoridas y los niños se ponen a llorar al vernos llegar. Es ahà donde intentamos volverâ€. Tras este compromiso firme, concluye con una frase filosófica: “Pasar por un lugar está bien, pero volver para ver cómo van las cosas es todavÃa mejorâ€.