Cara a cara
cochestest

Madalena Antas - Jean-Michel Polato
Número 452: PROMOTECH RALLY RAID
Una primera participación muy llamativa. En su bautismo de fuego en el rally Euromilhoes-Lisboa-Dakar, Madalena Antas tiene un solo objetivo: llegar a meta. Sin embargo, dada la cantidad de admiradores que la siguieron durante las verificaciones, puede pensarse que esta simpática portuguesa de 29 anos, dos veces campeona femenina de todo terreno de su paÃs, sale de Lisboa con grandes ambiciones. También es cierto que, al encontrarse su ciudad natal, Cascais, muy cerca del centro cultural de Belem, a sus hinchas les costó muy poco ir a verla. Pero esto no explica todo.
“A los portugueses les encantan los deportes mecánicos y les exigen mucho a sus representantes. A mi no paran de venir a verme los medios de comunicación portugueses para preguntarme cuáles son mis objetivos y mis posibilidades de ganar una de las dos primeras especiales. No se dan cuenta de que tratándose de una primera participación, ver Dakar ya es una victoriaâ€, nos cuanta la oriunda de Rio de Janeiro.
Lo que sà es cierto es que con su pickup Nissan Navarra de última generación y con la ayuda de un copiloto oficial, Michel Polato, esta estudiante tiene todas las posibilidades de llegar muy lejos. Siempre y cuando logre manejar la presión. “En principio, tenÃamos que salir con un Patrol GR, mucho menos competitivo. Pero un mes antes de la salida, Promotech decidió darme un verdadero coche de carrera. Es genial, pero también mucho más estresante, porque es un coche que no te perdona nada. Además, aún no lo piloté nunca, con lo cual necesito tiempo para acostumbrarmeâ€.
Esta fase de acostumbramiento es clave para esta joven, que espera poder honrar la memoria de su madre, Teresa Cupertino De Miranda; quien también participó en el Dakar, en la edición ParÃs-El Cabo, pero sin llegar a meta. “Mi madre me apoyó en todo momento, durante toda mi preparación. Además, como me acompaña como asistencia, tengo muchas ganas de regalarle un podio.â€
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Una primera participación muy llamativa. En su bautismo de fuego en el rally Euromilhoes-Lisboa-Dakar, Madalena Antas tiene un solo objetivo: llegar a meta. Sin embargo, dada la cantidad de admiradores que la siguieron durante las verificaciones, puede pensarse que esta simpática portuguesa de 29 anos, dos veces campeona femenina de todo terreno de su paÃs, sale de Lisboa con grandes ambiciones. También es cierto que, al encontrarse su ciudad natal, Cascais, muy cerca del centro cultural de Belem, a sus hinchas les costó muy poco ir a verla. Pero esto no explica todo.
“A los portugueses les encantan los deportes mecánicos y les exigen mucho a sus representantes. A mi no paran de venir a verme los medios de comunicación portugueses para preguntarme cuáles son mis objetivos y mis posibilidades de ganar una de las dos primeras especiales. No se dan cuenta de que tratándose de una primera participación, ver Dakar ya es una victoriaâ€, nos cuanta la oriunda de Rio de Janeiro.
Lo que sà es cierto es que con su pickup Nissan Navarra de última generación y con la ayuda de un copiloto oficial, Michel Polato, esta estudiante tiene todas las posibilidades de llegar muy lejos. Siempre y cuando logre manejar la presión. “En principio, tenÃamos que salir con un Patrol GR, mucho menos competitivo. Pero un mes antes de la salida, Promotech decidió darme un verdadero coche de carrera. Es genial, pero también mucho más estresante, porque es un coche que no te perdona nada. Además, aún no lo piloté nunca, con lo cual necesito tiempo para acostumbrarmeâ€.
Esta fase de acostumbramiento es clave para esta joven, que espera poder honrar la memoria de su madre, Teresa Cupertino De Miranda; quien también participó en el Dakar, en la edición ParÃs-El Cabo, pero sin llegar a meta. “Mi madre me apoyó en todo momento, durante toda mi preparación. Además, como me acompaña como asistencia, tengo muchas ganas de regalarle un podio.â€

“Lunaâ€, el preferido de los scooters de Dakar
Número 198: Alioune SARR (SEN)
Primer viaje al extranjero y primer Dakar, a Alioune Sarr se le hace realidad un viejo sueño. Para este apasionado de moto de 25 años de edad que nunca salió de Senegal, pasar las verificaciones técnicas del rally más grande del mundo es de por sà una verdadera hazaña. “En cuanto llegué a las verificaciones, me fui al parque cerrado de las motos para ver las últimas novedadesâ€, nos cuenta, muy entusiasmado. Con la ayuda de Mame Less Diallo, su consejero, estuvo construyendo su proyecto durante un año, encontró una Honda 400 XR usada y logró completar su presupuesto: “Unas horas antes de despegar, conseguà dinero por parte de un gran patrocinador. Me costó mucho reunir el presupuesto necesarioâ€, explica, con una sonrisa, el joven senegalés, célébre en Dakar por las acrobacias que hace con su scooter y que vive de la venta de piezas de recambio.
Albergado en Lisboa por un amigo oriundo de Dakar, “Luna el lince†está orgulloso y feliz de cruzarse todos los dÃas con pilotos que aplaudió en el Lago Rosa. “Presencié varias llegadas del rally con mis hermanos. De hecho, tengo autógrafos de Jutta Kleinschmidt y Stéphane Peterhansel, conseguà un guante de Hubert Auriol y hasta hablé una vez con Nani Romaâ€. Hoy, el vivir la realidad de la carrera le suscita cierto temor a este joven. “Siento cierta presión, no estoy tranquilo, nos confiesa. Como no tengo asistencia en carrera, tengo miedo de que la moto se me rompa en camino (…) El Dakar es una carrera larga y no sé si, mentalmente, lograré aguantar los obstáculos de pilotaje y navegaciónâ€.
Para eso estuvo rodando en el desierto del Lompoul, al norte de Senegal, para acostumbrarse a las dunas de arena, con el objetivo de llevar la moto – preparada en Francia por Challenge 75- hasta Dakar y dentro del plazo autorizado. Para poder festejar con todos sus amigos de Dakar, que le prometieron que lo acogerÃan... en scooter.
Primer viaje al extranjero y primer Dakar, a Alioune Sarr se le hace realidad un viejo sueño. Para este apasionado de moto de 25 años de edad que nunca salió de Senegal, pasar las verificaciones técnicas del rally más grande del mundo es de por sà una verdadera hazaña. “En cuanto llegué a las verificaciones, me fui al parque cerrado de las motos para ver las últimas novedadesâ€, nos cuenta, muy entusiasmado. Con la ayuda de Mame Less Diallo, su consejero, estuvo construyendo su proyecto durante un año, encontró una Honda 400 XR usada y logró completar su presupuesto: “Unas horas antes de despegar, conseguà dinero por parte de un gran patrocinador. Me costó mucho reunir el presupuesto necesarioâ€, explica, con una sonrisa, el joven senegalés, célébre en Dakar por las acrobacias que hace con su scooter y que vive de la venta de piezas de recambio.
Albergado en Lisboa por un amigo oriundo de Dakar, “Luna el lince†está orgulloso y feliz de cruzarse todos los dÃas con pilotos que aplaudió en el Lago Rosa. “Presencié varias llegadas del rally con mis hermanos. De hecho, tengo autógrafos de Jutta Kleinschmidt y Stéphane Peterhansel, conseguà un guante de Hubert Auriol y hasta hablé una vez con Nani Romaâ€. Hoy, el vivir la realidad de la carrera le suscita cierto temor a este joven. “Siento cierta presión, no estoy tranquilo, nos confiesa. Como no tengo asistencia en carrera, tengo miedo de que la moto se me rompa en camino (…) El Dakar es una carrera larga y no sé si, mentalmente, lograré aguantar los obstáculos de pilotaje y navegaciónâ€.
Para eso estuvo rodando en el desierto del Lompoul, al norte de Senegal, para acostumbrarse a las dunas de arena, con el objetivo de llevar la moto – preparada en Francia por Challenge 75- hasta Dakar y dentro del plazo autorizado. Para poder festejar con todos sus amigos de Dakar, que le prometieron que lo acogerÃan... en scooter.
