Retratos
moto

¿Eterno aspirante?
Nº 6: KTM – REPSOL REDBULL
Giovanni Sala (ITA)
En lo que respecta a la pequeña familia que constituye el constreñido y elitista cÃrculo del Dakar, Giovanni Sala es a la vez el buen amigo y el ‘viejo’. El italiano no inspira desconfianza a los motoristas más competitivos del mundillo. Dado que no ha logrado materializar en las dunas el talento que le hacÃa ser el absoluto dominador sobre las pistas de cross, el quÃntuple campeón mundial de enduro todavÃa forma parte del grupo de los eternos aspirantes. La regularidad exhibida desde su primera participación en 1998 le sitúa, en cualquier caso, en el club de los candidatos al podio y, por qué no, a lo máximo…
Ya en su segundo dÃa de competición en el rally raid más importante del mundo, Sala se adjudicaba, en AlmerÃa, su primera especial. En 1999, fue al final del recorrido, en Nuakchott, donde rubricó su gesta parcial del año, antes de quedar 7º en la clasificación general. En 2000, su aventura de enero concluyó con una caÃda en la 5ª etapa, pero a partir de entonces, ‘Gio’ siempre ha acudido al Dakar para llevarse un puesto entre los 10 primeros (6º en 2002) o dos victorias de etapa. Únicamente la edición de 2004, a la que Sala dijo adiós con dos costillas rotas en la 6ª etapa, no aportó ninguna lÃnea gloriosa a su historial.
Sala, contratado desde 2005 como piloto oficial de KTM–Repsol, compartirá en el Dakar el liderato del equipo con Marc Coma y Carlo de Gavardo. El reparto de los galones en el seno del grupo quedará sin duda más definido tras los primeros dÃas de carrera. Su posición entonces le distinguirá como gregario de lujo (lo que no está reñido con las victorias de etapa) o le autorizará a probar suerte en la clasificación general.
El palmarés en el Dakar de Giovanni Sala
1998 17º en la clasificación general del Granada – Dakar (1 especial).
1999 7º en la clasificación general del Granada – Dakar (1 especial).
2000 Abandono en la 5ª etapa del Dakar – El Cairo
2001 14º en la clasificación general del ParÃs – Dakar (2 especiales)
2002 6º en la clasificación general del Arras-Madrid-Dakar (2 especiales)
2003 14º en la clasificación general del Marsella - Sharm-el-Sheikh (2 especiales).
2004 Abandono en la 6ª etapa del Clermont-Ferrand – Dakar
2005 8º en la clasificación general del Barcelona - Dakar
auto
Giovanni Sala (ITA)
En lo que respecta a la pequeña familia que constituye el constreñido y elitista cÃrculo del Dakar, Giovanni Sala es a la vez el buen amigo y el ‘viejo’. El italiano no inspira desconfianza a los motoristas más competitivos del mundillo. Dado que no ha logrado materializar en las dunas el talento que le hacÃa ser el absoluto dominador sobre las pistas de cross, el quÃntuple campeón mundial de enduro todavÃa forma parte del grupo de los eternos aspirantes. La regularidad exhibida desde su primera participación en 1998 le sitúa, en cualquier caso, en el club de los candidatos al podio y, por qué no, a lo máximo…
Ya en su segundo dÃa de competición en el rally raid más importante del mundo, Sala se adjudicaba, en AlmerÃa, su primera especial. En 1999, fue al final del recorrido, en Nuakchott, donde rubricó su gesta parcial del año, antes de quedar 7º en la clasificación general. En 2000, su aventura de enero concluyó con una caÃda en la 5ª etapa, pero a partir de entonces, ‘Gio’ siempre ha acudido al Dakar para llevarse un puesto entre los 10 primeros (6º en 2002) o dos victorias de etapa. Únicamente la edición de 2004, a la que Sala dijo adiós con dos costillas rotas en la 6ª etapa, no aportó ninguna lÃnea gloriosa a su historial.
Sala, contratado desde 2005 como piloto oficial de KTM–Repsol, compartirá en el Dakar el liderato del equipo con Marc Coma y Carlo de Gavardo. El reparto de los galones en el seno del grupo quedará sin duda más definido tras los primeros dÃas de carrera. Su posición entonces le distinguirá como gregario de lujo (lo que no está reñido con las victorias de etapa) o le autorizará a probar suerte en la clasificación general.
El palmarés en el Dakar de Giovanni Sala
1998 17º en la clasificación general del Granada – Dakar (1 especial).
1999 7º en la clasificación general del Granada – Dakar (1 especial).
2000 Abandono en la 5ª etapa del Dakar – El Cairo
2001 14º en la clasificación general del ParÃs – Dakar (2 especiales)
2002 6º en la clasificación general del Arras-Madrid-Dakar (2 especiales)
2003 14º en la clasificación general del Marsella - Sharm-el-Sheikh (2 especiales).
2004 Abandono en la 6ª etapa del Clermont-Ferrand – Dakar
2005 8º en la clasificación general del Barcelona - Dakar

A volver por sus fueros
Nº 306 – MITSUBISHI
Hiroshi Masuoka (JPN) – Pascal Maimon (FRA)
Hiroshi Masuoka es un piloto discreto y espectacular a la vez. Célebre por su carácter de atacante infatigable, maneja las paradojas con tanta facilidad como el volante. En efecto, a pesar de sus aptitudes de kamikaze (normalmente, poco adecuadas para las disciplinas de resistencia), presenta una de las trayectorias más regulares en el Dakar. La figura emblemática de la firma Mitsubishi en Japón realizó su primera carrera en todo terreno en 1979 y se inscribió en 1987 en su primer Dakar… hace casi veinte años.
En 1990, quedó primero en categorÃa T2 y, cuatro años más tarde, obtuvo el cuarto puesto en la clasificación general. Entre 1995 y 2000, quedó entre los 10 primeros en seis ocasiones e igualó su techo provisional en 1997 y 1998, con sendos cuartos puestos. La temporada siguiente obtuvo buenos resultados con un Mitsubishi Pajero, y su momento de gloria llegó en 2002, cuando se convirtió en el segundo piloto japonés que inscribÃa su nombre en el historial del prestigioso rally, con el equipo Mitsubishi Motors. A continuación, Hiroshi Masuoka revalidó su tÃtulo en 2003, año en que se impuso también en la Baja Italia. En 2004, el piloto nipón con mejores resultados completó una extraordinaria racha de once ediciones del ‘Dakar’ clasificado entre los diez primeros. Ese año quedó segundo, por detrás de su compañero de equipo Stéphane Peterhansel.
En la pasada edición, el más regular de la marca de los tres diamantes vivió su primer abandono en el Dakar en unos 15 años, por culpa de un problema de motor en la 10ª etapa. Una prueba de que, incluso con ‘Mitsu’, la mecánica no es infalible.
El palmarés en el Dakar de Masuoka
1987 29º en la general, ParÃs - Dakar
1990 10º en la general, ParÃs - Dakar (1º en la categorÃa T2)
1992 20º en la general, ParÃs – Ciudad del Cabo
1994 4º en la general, ParÃs - Dakar
1995 10º en la general, Granada - Dakar
1996 6º en la general, Granada - Dakar
1997 4º en la general, Dakar - Agadés - Dakar
1998 4º en la general, ParÃs - Granada -Dakar
1999 6º en la general, Granada - Dakar
2000 6º en la general, Dakar – El Cairo con un Mitsubishi Pajero
2001 2º en la general, Dakar con un Mitsubishi Pajero
2002 1º en la general, Arras - Dakar con un Mitsubishi Pajero
2003 1º en la general, Marsella – Sharm-el-Sheikh
2004 2º en la general, Clermont-Ferrand - Dakar
2005 Abandono en la 10ª etapa, Barcelona - Dakar
Copiloto: Pascal MAIMON (FRA)
Primera participación en 1988.
Ganador del Dakar en 2002 con H. Masuoka.
Copiloto en el Dakar de Bruno Saby (1992), Giniel De Villiers (2004) y Kenjiro Shinozuka (2005).
camion
Hiroshi Masuoka (JPN) – Pascal Maimon (FRA)
Hiroshi Masuoka es un piloto discreto y espectacular a la vez. Célebre por su carácter de atacante infatigable, maneja las paradojas con tanta facilidad como el volante. En efecto, a pesar de sus aptitudes de kamikaze (normalmente, poco adecuadas para las disciplinas de resistencia), presenta una de las trayectorias más regulares en el Dakar. La figura emblemática de la firma Mitsubishi en Japón realizó su primera carrera en todo terreno en 1979 y se inscribió en 1987 en su primer Dakar… hace casi veinte años.
En 1990, quedó primero en categorÃa T2 y, cuatro años más tarde, obtuvo el cuarto puesto en la clasificación general. Entre 1995 y 2000, quedó entre los 10 primeros en seis ocasiones e igualó su techo provisional en 1997 y 1998, con sendos cuartos puestos. La temporada siguiente obtuvo buenos resultados con un Mitsubishi Pajero, y su momento de gloria llegó en 2002, cuando se convirtió en el segundo piloto japonés que inscribÃa su nombre en el historial del prestigioso rally, con el equipo Mitsubishi Motors. A continuación, Hiroshi Masuoka revalidó su tÃtulo en 2003, año en que se impuso también en la Baja Italia. En 2004, el piloto nipón con mejores resultados completó una extraordinaria racha de once ediciones del ‘Dakar’ clasificado entre los diez primeros. Ese año quedó segundo, por detrás de su compañero de equipo Stéphane Peterhansel.
En la pasada edición, el más regular de la marca de los tres diamantes vivió su primer abandono en el Dakar en unos 15 años, por culpa de un problema de motor en la 10ª etapa. Una prueba de que, incluso con ‘Mitsu’, la mecánica no es infalible.
El palmarés en el Dakar de Masuoka
1987 29º en la general, ParÃs - Dakar
1990 10º en la general, ParÃs - Dakar (1º en la categorÃa T2)
1992 20º en la general, ParÃs – Ciudad del Cabo
1994 4º en la general, ParÃs - Dakar
1995 10º en la general, Granada - Dakar
1996 6º en la general, Granada - Dakar
1997 4º en la general, Dakar - Agadés - Dakar
1998 4º en la general, ParÃs - Granada -Dakar
1999 6º en la general, Granada - Dakar
2000 6º en la general, Dakar – El Cairo con un Mitsubishi Pajero
2001 2º en la general, Dakar con un Mitsubishi Pajero
2002 1º en la general, Arras - Dakar con un Mitsubishi Pajero
2003 1º en la general, Marsella – Sharm-el-Sheikh
2004 2º en la general, Clermont-Ferrand - Dakar
2005 Abandono en la 10ª etapa, Barcelona - Dakar
Copiloto: Pascal MAIMON (FRA)
Primera participación en 1988.
Ganador del Dakar en 2002 con H. Masuoka.
Copiloto en el Dakar de Bruno Saby (1992), Giniel De Villiers (2004) y Kenjiro Shinozuka (2005).

La segunda baza
Nº 513 – TATRA PETROBRAS-LUBRAX
André de Azevedo (BRA)
Jaromir Martinec (CZE) – Maykel Justo (CZE)
A imagen de los mÃticos hermanos Marreau, el Dakar es a menudo un asunto de familia. Son incontables los equipos compuestos por un padre y su hijo; por marido y mujer, o por dos hermanos. Sin embargo, no es totalmente imprescindible hacer el Dakar en el mismo vehÃculo para compartir la aventura. El mejor ejemplo es, probablemente, el caso de los hermanos De Azevedo: André, el mayor, y Jean, el pequeño.
André de Azevedo, un apasionado de las motos desde su primera carrera, con sólo 14 años, disputó su primer Dakar en esa misma categorÃa. En total, ha competido cinco veces en el rally raid sobre dos ruedas, con un bonito puesto entre los diez primeros en 1993 y, sobre todo, con un porcentaje nulo de abandonos. André (iniciador y guÃa de su hermano pequeño, Jean), se puso en 1999 al volante de un camión, y rápidamente se convirtió en la segunda gran baza de Tatra, tras el checo Karel Loprais.
En efecto, ya en su primera participación en camiones, el brasileño subió al podio de la categorÃa; una actuación que reeditó cuatro ediciones más tarde, al quedar segundo esta vez tras Tchaguin (su mejor resultado en el rally-raid).
El año pasado, André de Azevedo se vio obligado a abandonar en la 11ª etapa, en una edición donde muy pronto tuvo que hacer frente a problemas mecánicos en cadena, sobre todo en la terrible 7ª etapa, entre Zouérat y Tichit. Un motivo suficiente para que el piloto nacido en São José dos Campos, cuya regularidad en la pista reviste siempre un peligro en la clasificación general (ha logrado quedar entre los 10 primeros siempre que la suerte le ha permitido completar el recorrido), regrese con ánimos redoblados. AsÃ, este año volverá a partir como no favorito ante la poderosa armada Kamaz-Master.
El palmarés en el ‘Dakar’ de André de Azevedo
1990 (motos) 22º en la general del ParÃs – Dakar
1991 (motos) 21º en la general del ParÃs – Dakar
1993 (motos) 9º en la general del ParÃs – Dakar
1994 (motos) 15º en la general del ParÃs – Dakar
1997 (motos) 15º en la general del Dakar – Dakar
1999 (camiones) 3º en la general del Granada – Dakar
2000 (camiones) 4º en la general del Dakar – El Cairo
2001 (camiones) abandono en la 9ª etapa del ParÃs – Dakar
2002 (camiones) 10º en la general del Arras – Dakar
2003 (camiones) 2º en la general del Marsella – Sharm El Sheik
2004 (camiones) 6º en la general del Clermont-Ferrand – Dakar
2005 (camiones) abandono en la 11ª etapa del Barcelona – Dakar
moto
André de Azevedo (BRA)
Jaromir Martinec (CZE) – Maykel Justo (CZE)
A imagen de los mÃticos hermanos Marreau, el Dakar es a menudo un asunto de familia. Son incontables los equipos compuestos por un padre y su hijo; por marido y mujer, o por dos hermanos. Sin embargo, no es totalmente imprescindible hacer el Dakar en el mismo vehÃculo para compartir la aventura. El mejor ejemplo es, probablemente, el caso de los hermanos De Azevedo: André, el mayor, y Jean, el pequeño.
André de Azevedo, un apasionado de las motos desde su primera carrera, con sólo 14 años, disputó su primer Dakar en esa misma categorÃa. En total, ha competido cinco veces en el rally raid sobre dos ruedas, con un bonito puesto entre los diez primeros en 1993 y, sobre todo, con un porcentaje nulo de abandonos. André (iniciador y guÃa de su hermano pequeño, Jean), se puso en 1999 al volante de un camión, y rápidamente se convirtió en la segunda gran baza de Tatra, tras el checo Karel Loprais.
En efecto, ya en su primera participación en camiones, el brasileño subió al podio de la categorÃa; una actuación que reeditó cuatro ediciones más tarde, al quedar segundo esta vez tras Tchaguin (su mejor resultado en el rally-raid).
El año pasado, André de Azevedo se vio obligado a abandonar en la 11ª etapa, en una edición donde muy pronto tuvo que hacer frente a problemas mecánicos en cadena, sobre todo en la terrible 7ª etapa, entre Zouérat y Tichit. Un motivo suficiente para que el piloto nacido en São José dos Campos, cuya regularidad en la pista reviste siempre un peligro en la clasificación general (ha logrado quedar entre los 10 primeros siempre que la suerte le ha permitido completar el recorrido), regrese con ánimos redoblados. AsÃ, este año volverá a partir como no favorito ante la poderosa armada Kamaz-Master.
El palmarés en el ‘Dakar’ de André de Azevedo
1990 (motos) 22º en la general del ParÃs – Dakar
1991 (motos) 21º en la general del ParÃs – Dakar
1993 (motos) 9º en la general del ParÃs – Dakar
1994 (motos) 15º en la general del ParÃs – Dakar
1997 (motos) 15º en la general del Dakar – Dakar
1999 (camiones) 3º en la general del Granada – Dakar
2000 (camiones) 4º en la general del Dakar – El Cairo
2001 (camiones) abandono en la 9ª etapa del ParÃs – Dakar
2002 (camiones) 10º en la general del Arras – Dakar
2003 (camiones) 2º en la general del Marsella – Sharm El Sheik
2004 (camiones) 6º en la general del Clermont-Ferrand – Dakar
2005 (camiones) abandono en la 11ª etapa del Barcelona – Dakar

“Este Dakar juego contra mà mismo”
Gautier De Hauteclocque
A veces, curiosas casualidades confluyen para hacer del Dakar un lugar de encuentro entre generaciones e incluso un guiño a la historia. En todo caso, fue a través del rally raid como Gautier de Hautecloque se sintió más cercano a un abuelo a quien no llegó a conocer, un tal mariscal Leclerc. En 2004, en el Rally de Túnez, vivió “un momento muy especial†al disputar una especial sobre el campo de batalla donde la II División Blindada francesa se enfrentó por primera vez al Ãfrica Corps de Rommel. Este apasionado de la moto, ávido de sensaciones, busca ahora emprender su expedición africana particular en el seno de la caravana del Dakar y con un recuerdo para el liberador de ParÃs, que realizó el periplo en sentido contrario durante la II Guerra Mundial.
Las preocupaciones de Gautier de Hautecloque están, no obstante, tradicionalmente alejadas de las de su ilustre abuelo. A decir verdad, su universo particular es más bien el de lo imaginario, lo fantástico y la escenificación en sentido amplio. Ingeniero industrial de dÃa, este hiperactivo de 42 años es, sobre todo, organizador de juegos de rol por la noche. Fue a partir de una trabajada idea original como obtuvo su financiación para el Euromilhões Dakar: “Me paso el tiempo concibiendo espectáculos interactivos que propongo a los municipios. La elaboración de estos argumentos me exige cada vez varios meses de trabajo, y luego vendo el espectáculo ‘llave en mano’. Se trata de una auténtica investigación policial, que reúne a más de 500 participantes-jugadores y exige una organización rigurosaâ€, explica Gautier.
Este ‘novato’ un tanto diferente a los demás, incapaz de preparar el Dakar por los cauces tradicionales de obtención de patrocinador, acude al Dakar, sin embargo, buscando el mismo desafÃo que todos los competidores aficionados. “Por una vez, decidà pensar sólo en mà y montar mi propia aventura. Seré el único director de juego. Este Dakar jugaré yo contra mà mismo. Por eso he decidido hacerlo sin ayuda, para verme obligado a ir hasta el lÃmite de mis posibilidades. De todas formas, no estoy preparado psicológicamente para el fracasoâ€, detalla Gautier De Hautecloque, quien cultiva en el Dakar, como todo el mundo, el valor de la superación personal.
A veces, curiosas casualidades confluyen para hacer del Dakar un lugar de encuentro entre generaciones e incluso un guiño a la historia. En todo caso, fue a través del rally raid como Gautier de Hautecloque se sintió más cercano a un abuelo a quien no llegó a conocer, un tal mariscal Leclerc. En 2004, en el Rally de Túnez, vivió “un momento muy especial†al disputar una especial sobre el campo de batalla donde la II División Blindada francesa se enfrentó por primera vez al Ãfrica Corps de Rommel. Este apasionado de la moto, ávido de sensaciones, busca ahora emprender su expedición africana particular en el seno de la caravana del Dakar y con un recuerdo para el liberador de ParÃs, que realizó el periplo en sentido contrario durante la II Guerra Mundial.
Las preocupaciones de Gautier de Hautecloque están, no obstante, tradicionalmente alejadas de las de su ilustre abuelo. A decir verdad, su universo particular es más bien el de lo imaginario, lo fantástico y la escenificación en sentido amplio. Ingeniero industrial de dÃa, este hiperactivo de 42 años es, sobre todo, organizador de juegos de rol por la noche. Fue a partir de una trabajada idea original como obtuvo su financiación para el Euromilhões Dakar: “Me paso el tiempo concibiendo espectáculos interactivos que propongo a los municipios. La elaboración de estos argumentos me exige cada vez varios meses de trabajo, y luego vendo el espectáculo ‘llave en mano’. Se trata de una auténtica investigación policial, que reúne a más de 500 participantes-jugadores y exige una organización rigurosaâ€, explica Gautier.
Este ‘novato’ un tanto diferente a los demás, incapaz de preparar el Dakar por los cauces tradicionales de obtención de patrocinador, acude al Dakar, sin embargo, buscando el mismo desafÃo que todos los competidores aficionados. “Por una vez, decidà pensar sólo en mà y montar mi propia aventura. Seré el único director de juego. Este Dakar jugaré yo contra mà mismo. Por eso he decidido hacerlo sin ayuda, para verme obligado a ir hasta el lÃmite de mis posibilidades. De todas formas, no estoy preparado psicológicamente para el fracasoâ€, detalla Gautier De Hautecloque, quien cultiva en el Dakar, como todo el mundo, el valor de la superación personal.
Acción humanitaria

“Buscamos desarrollar la irrigación allí donde ya hay agua”
Francis Gadioux
Francis Gadioux tiene la cabeza llena de objetivos en su primer Dakar. Su condición de debutante, a pesar de haber adquirido una experiencia satisfactoria curtiéndose en el Campeonato de Francia de Motocross, no frena un ápice las ambiciones de este empresario de Poitiers: “el simple hecho de concluir la prueba no bastarÃa para dejarme satisfecho. Ante todo soy un competidor, por lo que tengo grandes esperanzas de quedar entre los 20 primeros. Lógicamente, serÃa magnÃfico repetir lo que hice en mis dos primeros rally-raids, en Túnez y en Marruecos; a saber, quedar como primer piloto privado. Pero soy plenamente consciente de que la competencia es mucho más cualificada en el Dakarâ€.
Deportivamente hay mucho en juego, pero Francis Gadioux desea ante todo llevar a buen puerto otro proyecto en el Dakar. El debutante, que lleva varios años rendido a los encantos de Ãfrica y concretamente de Senegal, montó con otros cuatro empresarios de la región una asociación que trabaja en colaboración con SOS Sahel: “sólo es una modesta contribución, pero hacemos hincapié en la gestión del agua. La finalidad de ‘Gota a gota’ es desarrollar la irrigación allà donde ya hay agua, a fin de optimizar su utilización y su difusión para los cultivos, gracias, particularmente, al sistema de riego por goteo. Es, desde luego, un proyecto muy amplio y sólo estamos empezandoâ€.
En lo tocante a la modesta contribución, Francis Gadioux y sus mecenas ya han aportado cerca de 20.000 €, directamente empleados en mejorar la gestión de pequeñas unidades de producción agrÃcola. Dicha ayuda, dirigida por SOS Sahel hacia los núcleos rurales que se encargan de las diferentes acciones, constituye el primer capÃtulo de un proyecto enfocado a 3 años y que deberÃa generar alrededor de 50.000 € en total. Al margen del Dakar, Francis establece asimismo campañas de sensibilización con motivo del Trek Dial, un viaje que organiza cada año para convencer a nuevos socios. Una manera de dar a conocer el motociclismo y Ãfrica; y un modo de ser útil allÃ.
Francis Gadioux: “Soy senegalés, como dicenâ€
“Quiero hacer de este proyecto deportivo un canal de comunicación con mi asociación ‘Gota a gota’â€.
Francis Gadioux, de 38 años (cumplirá 39 en la 12ª etapa), no tarda mucho en desvelar qué fue lo que le motivó a participar este año en su primer Dakar. Y, para dar a conocer a su asociación y sacar el máximo de beneficios de su repercusión mediática, este empresario de Poitiers, un auténtico enamorado de Ãfrica en general y de Senegal en particular, confÃa en su capacidad para aguarle la fiesta a los primeros clasificados, y distinguirse como el primer piloto privado. Bueno, sólo semiprivado, ya que podrÃa verse haciendo de gregario para David Frétigné en caso de necesidad.
Háblenos de este proyecto con su asociación ‘Gota a gota’…
Creamos esta asociación hace 6 meses junto a otros cuatro empresarios de la región de Poitiers, con los que comparto el amor por Ãfrica y por las motos. La agrupación, patrocinada por SOS International, tiene como función principal recaudar fondos para facilitar el trabajo sobre el terreno de otras asociaciones más importantes, como SOS Sahel.
¿Cómo llegó al Dakar?
Hace unos diez años, fui por casualidad a Senegal, invitado por un amigo que vive en el paÃs. Aquel viaje fue una verdadera revelación para mÃ, y desde entonces no pasa un año sin que vaya allÃ. Pero ojo, ¡no al Club Med! Cuando voy allà es para reencontrarme con mi remanso de paz, para disfrutar de Ãfrica en su totalidad, colores y perfumes incluidos. Por otra parte, a menudo voy a pasar una temporada con los peul… En resumen, al ser por otro lado endurista, competà en 2003 en un raid privado de 12 dÃas que iba de Marruecos a Senegal pasando por Mauritania, y allà contraje un virus maligno: una dependencia muy fuerte de la práctica del motociclismo todo terreno en pleno desierto y, preferentemente, ¡con sólo un rumbo y un libro de ruta para orientarme! (risas) A partir de ahÃ, ¡era difÃcil no pensar en el Dakar! Por añadidura, habÃa buenos motivos para ir allà a través de ‘Gota a gota’.
¿Cuál es su objetivo para esta primera participación?
El objetivo declarado es llegar a la meta. Pero luego hay que ser realista; en una carrera como ésta hay que tener suerte, ya que siempre puede sobrevenir un abandono por rotura mecánica, sobre todo cuando te juegas la clasificación y, por tanto, eres un poco menos cuidadoso con tu material.
¿Ha llevado una preparación especial?
He estado siguiendo una larga preparación fÃsica para llegar a tope de facultades al rally. Además, dos meses antes de la salida, me fui dos semanas a Mauritania y a Senegal para volver a hacerme a las condiciones de rodaje. He practicado mucho el paso de dunas y, sobre todo, he intentado adaptarme de veras a las condiciones del rally encadenando dos o tres jornadas de más de 600 kilómetros.
Francis Gadioux tiene la cabeza llena de objetivos en su primer Dakar. Su condición de debutante, a pesar de haber adquirido una experiencia satisfactoria curtiéndose en el Campeonato de Francia de Motocross, no frena un ápice las ambiciones de este empresario de Poitiers: “el simple hecho de concluir la prueba no bastarÃa para dejarme satisfecho. Ante todo soy un competidor, por lo que tengo grandes esperanzas de quedar entre los 20 primeros. Lógicamente, serÃa magnÃfico repetir lo que hice en mis dos primeros rally-raids, en Túnez y en Marruecos; a saber, quedar como primer piloto privado. Pero soy plenamente consciente de que la competencia es mucho más cualificada en el Dakarâ€.
Deportivamente hay mucho en juego, pero Francis Gadioux desea ante todo llevar a buen puerto otro proyecto en el Dakar. El debutante, que lleva varios años rendido a los encantos de Ãfrica y concretamente de Senegal, montó con otros cuatro empresarios de la región una asociación que trabaja en colaboración con SOS Sahel: “sólo es una modesta contribución, pero hacemos hincapié en la gestión del agua. La finalidad de ‘Gota a gota’ es desarrollar la irrigación allà donde ya hay agua, a fin de optimizar su utilización y su difusión para los cultivos, gracias, particularmente, al sistema de riego por goteo. Es, desde luego, un proyecto muy amplio y sólo estamos empezandoâ€.
En lo tocante a la modesta contribución, Francis Gadioux y sus mecenas ya han aportado cerca de 20.000 €, directamente empleados en mejorar la gestión de pequeñas unidades de producción agrÃcola. Dicha ayuda, dirigida por SOS Sahel hacia los núcleos rurales que se encargan de las diferentes acciones, constituye el primer capÃtulo de un proyecto enfocado a 3 años y que deberÃa generar alrededor de 50.000 € en total. Al margen del Dakar, Francis establece asimismo campañas de sensibilización con motivo del Trek Dial, un viaje que organiza cada año para convencer a nuevos socios. Una manera de dar a conocer el motociclismo y Ãfrica; y un modo de ser útil allÃ.
Francis Gadioux: “Soy senegalés, como dicenâ€
“Quiero hacer de este proyecto deportivo un canal de comunicación con mi asociación ‘Gota a gota’â€.
Francis Gadioux, de 38 años (cumplirá 39 en la 12ª etapa), no tarda mucho en desvelar qué fue lo que le motivó a participar este año en su primer Dakar. Y, para dar a conocer a su asociación y sacar el máximo de beneficios de su repercusión mediática, este empresario de Poitiers, un auténtico enamorado de Ãfrica en general y de Senegal en particular, confÃa en su capacidad para aguarle la fiesta a los primeros clasificados, y distinguirse como el primer piloto privado. Bueno, sólo semiprivado, ya que podrÃa verse haciendo de gregario para David Frétigné en caso de necesidad.
Háblenos de este proyecto con su asociación ‘Gota a gota’…
Creamos esta asociación hace 6 meses junto a otros cuatro empresarios de la región de Poitiers, con los que comparto el amor por Ãfrica y por las motos. La agrupación, patrocinada por SOS International, tiene como función principal recaudar fondos para facilitar el trabajo sobre el terreno de otras asociaciones más importantes, como SOS Sahel.
¿Cómo llegó al Dakar?
Hace unos diez años, fui por casualidad a Senegal, invitado por un amigo que vive en el paÃs. Aquel viaje fue una verdadera revelación para mÃ, y desde entonces no pasa un año sin que vaya allÃ. Pero ojo, ¡no al Club Med! Cuando voy allà es para reencontrarme con mi remanso de paz, para disfrutar de Ãfrica en su totalidad, colores y perfumes incluidos. Por otra parte, a menudo voy a pasar una temporada con los peul… En resumen, al ser por otro lado endurista, competà en 2003 en un raid privado de 12 dÃas que iba de Marruecos a Senegal pasando por Mauritania, y allà contraje un virus maligno: una dependencia muy fuerte de la práctica del motociclismo todo terreno en pleno desierto y, preferentemente, ¡con sólo un rumbo y un libro de ruta para orientarme! (risas) A partir de ahÃ, ¡era difÃcil no pensar en el Dakar! Por añadidura, habÃa buenos motivos para ir allà a través de ‘Gota a gota’.
¿Cuál es su objetivo para esta primera participación?
El objetivo declarado es llegar a la meta. Pero luego hay que ser realista; en una carrera como ésta hay que tener suerte, ya que siempre puede sobrevenir un abandono por rotura mecánica, sobre todo cuando te juegas la clasificación y, por tanto, eres un poco menos cuidadoso con tu material.
¿Ha llevado una preparación especial?
He estado siguiendo una larga preparación fÃsica para llegar a tope de facultades al rally. Además, dos meses antes de la salida, me fui dos semanas a Mauritania y a Senegal para volver a hacerme a las condiciones de rodaje. He practicado mucho el paso de dunas y, sobre todo, he intentado adaptarme de veras a las condiciones del rally encadenando dos o tres jornadas de más de 600 kilómetros.
