Retratos
moto

¿De vuelta al podio?
Nº 4 – KTM Repsol RedBull
Carlo de Gavardo (CHI)
Carlo de Gavardo forma parte de los ineludibles del mundillo del rally raid. En el circuito de la Copa del Mundo, el piloto chileno figura entre los más regulares a la hora de subir al podio. Su constancia al más alto nivel le ha valido, por lo demás, integrar este año el equipo oficial KTM Repsol RedBull, con el que participa en el Dakar 2006.
El palmarés de De Gavardo y, concretamente, su trayectoria en el Dakar, rápidamente captó la atención de los constructores. Con apenas 19 años y sin gozar de una estructura de carrera de primera magnitud, se aupó al 12º puesto de la clasificación general en 1998, en su primera participación. El chileno siguió causando sensación en las ediciones siguientes, convirtiéndose en un miembro habitual y casi imposible de apear del top ten. Su mejor resultado final llegó en 2001, en que subió al podio (3º), pero De Gavardo también sobresalió en la edición de 2002, al rubricar tres victorias de etapa de camino a la capital senegalesa.
El Dakar 2005, donde el sudamericano partió al manillar de una moto de 450 cc, significó su segundo abandono en la máxima competición del rally raid, en la 7ª etapa. Ello no le impidió ser uno de los grandes animadores de la Copa del Mundo de la especialidad, con tres podios ese año en Argentina (3º), Túnez (2º) y en el Rally de los Faraones (2º); y, de regalo, el tÃtulo en la categorÃa de 450 cc. En Lisboa, De Gavardo se presta a un nuevo desafÃo con el equipo oficial KTM Repsol RedBull, esta vez sobre una 660 cc. El chileno, destinado en principio al papel de gregario de lujo, podrÃa sacar partido de la baja, a unos dÃas de la gran cita, de su compañero de equipo Jordi Durán, que se lesionó mientras entrenaba en Marruecos. Su condición de fiel escudero de Marc Coma, quien se mantiene como lÃder de la formación, podrÃa llevar a De Gavardo a aspirar seriamente al podio según la prueba se vaya acercando a Dakar.
El palmarés en el ‘Dakar’ de Carlo de Gavardo
1998 12º en el ParÃs-Dakar
1999 8º en el Granada-Dakar
2000 Abandono en el Dakar – El Cairo
2001 3º en el ParÃs – Dakar
2002 4º en el Arras-Madrid-Dakar
2003 8º en el Marsella – Sharm el Sheikh
2004 8º en el Clermont-Ferrand – Dakar
2005 Abandono en el Barcelona – Dakar
auto
Carlo de Gavardo (CHI)
Carlo de Gavardo forma parte de los ineludibles del mundillo del rally raid. En el circuito de la Copa del Mundo, el piloto chileno figura entre los más regulares a la hora de subir al podio. Su constancia al más alto nivel le ha valido, por lo demás, integrar este año el equipo oficial KTM Repsol RedBull, con el que participa en el Dakar 2006.
El palmarés de De Gavardo y, concretamente, su trayectoria en el Dakar, rápidamente captó la atención de los constructores. Con apenas 19 años y sin gozar de una estructura de carrera de primera magnitud, se aupó al 12º puesto de la clasificación general en 1998, en su primera participación. El chileno siguió causando sensación en las ediciones siguientes, convirtiéndose en un miembro habitual y casi imposible de apear del top ten. Su mejor resultado final llegó en 2001, en que subió al podio (3º), pero De Gavardo también sobresalió en la edición de 2002, al rubricar tres victorias de etapa de camino a la capital senegalesa.
El Dakar 2005, donde el sudamericano partió al manillar de una moto de 450 cc, significó su segundo abandono en la máxima competición del rally raid, en la 7ª etapa. Ello no le impidió ser uno de los grandes animadores de la Copa del Mundo de la especialidad, con tres podios ese año en Argentina (3º), Túnez (2º) y en el Rally de los Faraones (2º); y, de regalo, el tÃtulo en la categorÃa de 450 cc. En Lisboa, De Gavardo se presta a un nuevo desafÃo con el equipo oficial KTM Repsol RedBull, esta vez sobre una 660 cc. El chileno, destinado en principio al papel de gregario de lujo, podrÃa sacar partido de la baja, a unos dÃas de la gran cita, de su compañero de equipo Jordi Durán, que se lesionó mientras entrenaba en Marruecos. Su condición de fiel escudero de Marc Coma, quien se mantiene como lÃder de la formación, podrÃa llevar a De Gavardo a aspirar seriamente al podio según la prueba se vaya acercando a Dakar.
El palmarés en el ‘Dakar’ de Carlo de Gavardo
1998 12º en el ParÃs-Dakar
1999 8º en el Granada-Dakar
2000 Abandono en el Dakar – El Cairo
2001 3º en el ParÃs – Dakar
2002 4º en el Arras-Madrid-Dakar
2003 8º en el Marsella – Sharm el Sheikh
2004 8º en el Clermont-Ferrand – Dakar
2005 Abandono en el Barcelona – Dakar

La pionera
Nº 303 – Volkswagen Motorsport
Jutta Kleinschmidt (GER) – Fabrizia Pons (ITA)
Jutta Kleinschmidt quedará para siempre en la historia del Dakar como la primera mujer que se equiparó a los hombres sobre la pista: primera en ganar una etapa (en 1997); primera lÃder y primera en subir al podio del Dakar (en 1999) y, por supuesto, primera en llevarse el tÃtulo en 2001. Una progresión lineal que dice mucho de la extraordinaria determinación y voluntad de la alemana, en estos momentos el ‘buque insignia’ de la implicación de Volkswagen en el rally raid. Y, sin embargo, no habÃa nada que predestinara a la de Colonia a esta vida de piloto profesional.
Kleinschmidt, ingeniera fÃsica tras una tesis sobre la “Realización de un banco de pruebas para los sistemas de climatización y aire acondicionado en un automóvilâ€, hubo de esperar hasta 1985, con 23 años, para descubrir el Dakar por televisión: toda una revelación. Dos años más tarde, se labró su primera experiencia en el desierto, siguiendo en paralelo la disputa del Dakar en moto; una experiencia que la incitó a disputar su primer rally raid en 1987 (el Rally de los Faraones) y a competir en el Dakar al año siguiente. La monegasca de adopción, tras hacerse profesional en 1992, no tardó en firmar su primera hazaña, al adjudicarse el tÃtulo femenino del Dakar, con el puesto 23º en la general de regalo. Al año siguiente se pasó a coches: primero como copiloto; y luego como piloto del equipo Schlesser. Esa reconversión a las cuatro ruedas le permitió proclamarse subcampeona mundial en la categorÃa de dos ruedas motrices de 1994 a 1996; y, sobre todo, apuntarse en 1997 la primera victoria de etapa para una mujer en el Dakar.
Pero fue con Mitsubishi cuando la alemana se instaló definitivamente entre los grandes de la especialidad, al convertirse, de entrada, en la primera mujer lÃder del Dakar (1999), y luego en la primera que inscribÃa su nombre en el historial del rally raid más duro del mundo (2001). Dicha gesta le abrió de par en par las puertas de Volkswagen al año siguiente, convirtiéndose en su jefe de filas sobre la pista.
En 2005, la alemana fue la mejor representante de Volkswagen en el Dakar. Si bien no hubo un duelo real con los Mitsubishi de Peterhansel y Alphand, Kleinschmidt defendió magnÃficamente su puesto en el podio hasta Dakar. Este año, Volkswagen se presenta en Lisboa con una flamante versión revisada y mejorada del Race Tuareg, diseñado esta vez para ganar. Kleinschmidt tendrá en sus manos el mismo volante que Bruno Saby, Carlos Sainz y Giniel De Villiers. Las circunstancias de carrera dictarán cómo sigue la historia…
El palmarés en el ‘Dakar’ de Jutta Kleinschmidt
1988 Primera participación en motos, abandono
1992 Motos: 23ª en la general del ParÃs – Ciudad del Cabo, 1ª del Trofeo femenino
1993 Primera participación en coches, copiloto de Jean-Louis Schlesser
1994 Motos: 22ª en la general del ParÃs-Dakar-ParÃs, 1ª mujer.
1995 12ª en la general del Granada - Dakar
1996 Abandono (en coches)
1997 5ª en la general del Dakar-Agadés-Dakar, 2 victorias de etapa
1998 24ª en la general del Granada - Dakar, 1 victoria de etapa
1999 3ª en la general del Granada - Dakar, 2 victorias de etapa
2000 5ª en la general del Dakar – El Cairo
2001 1ª en la general del ParÃs - Dakar
2002 2ª en la general del Arras – Madrid - Dakar
2003 8ª en la general del Marsella – Sharm el Sheikh
2004 21ª en la general del Clermont-Ferrand - Dakar
2005 3ª en el Barcelona – Dakar
Copiloto: Fabrizia PONS (ITA)
- Subcampeona mundial de rallies en 1982 con Michèle Mouton
camion
Jutta Kleinschmidt (GER) – Fabrizia Pons (ITA)
Jutta Kleinschmidt quedará para siempre en la historia del Dakar como la primera mujer que se equiparó a los hombres sobre la pista: primera en ganar una etapa (en 1997); primera lÃder y primera en subir al podio del Dakar (en 1999) y, por supuesto, primera en llevarse el tÃtulo en 2001. Una progresión lineal que dice mucho de la extraordinaria determinación y voluntad de la alemana, en estos momentos el ‘buque insignia’ de la implicación de Volkswagen en el rally raid. Y, sin embargo, no habÃa nada que predestinara a la de Colonia a esta vida de piloto profesional.
Kleinschmidt, ingeniera fÃsica tras una tesis sobre la “Realización de un banco de pruebas para los sistemas de climatización y aire acondicionado en un automóvilâ€, hubo de esperar hasta 1985, con 23 años, para descubrir el Dakar por televisión: toda una revelación. Dos años más tarde, se labró su primera experiencia en el desierto, siguiendo en paralelo la disputa del Dakar en moto; una experiencia que la incitó a disputar su primer rally raid en 1987 (el Rally de los Faraones) y a competir en el Dakar al año siguiente. La monegasca de adopción, tras hacerse profesional en 1992, no tardó en firmar su primera hazaña, al adjudicarse el tÃtulo femenino del Dakar, con el puesto 23º en la general de regalo. Al año siguiente se pasó a coches: primero como copiloto; y luego como piloto del equipo Schlesser. Esa reconversión a las cuatro ruedas le permitió proclamarse subcampeona mundial en la categorÃa de dos ruedas motrices de 1994 a 1996; y, sobre todo, apuntarse en 1997 la primera victoria de etapa para una mujer en el Dakar.
Pero fue con Mitsubishi cuando la alemana se instaló definitivamente entre los grandes de la especialidad, al convertirse, de entrada, en la primera mujer lÃder del Dakar (1999), y luego en la primera que inscribÃa su nombre en el historial del rally raid más duro del mundo (2001). Dicha gesta le abrió de par en par las puertas de Volkswagen al año siguiente, convirtiéndose en su jefe de filas sobre la pista.
En 2005, la alemana fue la mejor representante de Volkswagen en el Dakar. Si bien no hubo un duelo real con los Mitsubishi de Peterhansel y Alphand, Kleinschmidt defendió magnÃficamente su puesto en el podio hasta Dakar. Este año, Volkswagen se presenta en Lisboa con una flamante versión revisada y mejorada del Race Tuareg, diseñado esta vez para ganar. Kleinschmidt tendrá en sus manos el mismo volante que Bruno Saby, Carlos Sainz y Giniel De Villiers. Las circunstancias de carrera dictarán cómo sigue la historia…
El palmarés en el ‘Dakar’ de Jutta Kleinschmidt
1988 Primera participación en motos, abandono
1992 Motos: 23ª en la general del ParÃs – Ciudad del Cabo, 1ª del Trofeo femenino
1993 Primera participación en coches, copiloto de Jean-Louis Schlesser
1994 Motos: 22ª en la general del ParÃs-Dakar-ParÃs, 1ª mujer.
1995 12ª en la general del Granada - Dakar
1996 Abandono (en coches)
1997 5ª en la general del Dakar-Agadés-Dakar, 2 victorias de etapa
1998 24ª en la general del Granada - Dakar, 1 victoria de etapa
1999 3ª en la general del Granada - Dakar, 2 victorias de etapa
2000 5ª en la general del Dakar – El Cairo
2001 1ª en la general del ParÃs - Dakar
2002 2ª en la general del Arras – Madrid - Dakar
2003 8ª en la general del Marsella – Sharm el Sheikh
2004 21ª en la general del Clermont-Ferrand - Dakar
2005 3ª en el Barcelona – Dakar
Copiloto: Fabrizia PONS (ITA)
- Subcampeona mundial de rallies en 1982 con Michèle Mouton

La revancha del expulsado
Nº 502 – DAF HANS BEKX TEAMSPORT
Hans Bekx (HOL)
Edwin Willems (HOL) – Toon Maessen (HOL)
El holandés Hans Bekx, que fuera patrocinador del motorista Eric Verhoef, se estrenó en el Dakar como competidor en 1998, al volante de un camión Ginaf de 560 CV. Esa primera participación concluyó con un abandono a mitad de carrera, pero, sobre todo, sirvió para que al empresario de transportes le picara el gusanillo y conociera lo necesario para ser competitivo en esta carrera única. Sin embargo, no aprendió lo suficiente para llegar a la meta en su segunda participación, al año siguiente. AsÃ, Bekx se tomó un año de reflexión para desarrollar un nuevo camión Ginaf, de 700 CV esta vez. Unas modificaciones que le sirvieron para alcanzar por fin el Lago Rosa y, es más, en 8ª posición de la categorÃa de camiones. Más tarde, tras haber dejado Ginaf por DAF, Bekx igualó su mejor resultado en 2004.
Pero sólo hay que remontarse al año pasado para encontrar el mejor rally de Hans Bekx. De entrada, el holandés se posicionó como uno de los aspirantes más peligrosos para el zar Tchaguin adjudicándose las dos primeras especiales, con lo que rubricó sus primeros triunfos parciales en el Dakar. A continuación, Bekx se apuntó su tercer triunfo en la 11ª etapa, en un momento en que la victoria final le estaba ya reservada a Kabirov (Kamaz). Daba igual; al holandés, sólidamente aferrado a su 2ª plaza, no parecÃa por entonces que pudiera escapársele el podio.
Sin embargo, en un control rutinario en Dakar, tras la penúltima etapa, los comisarios deportivos hallaron en su camión tres elementos no conformes al reglamento. Como consecuencia de ello, el simpático empresario de Maria-Heide fue descalificado, ¡a sólo 31 kilómetros de la lÃnea de meta! Tras interminables discusiones, Bekx fue autorizado, no obstante, a disputar la última especial del Lago Rosa. Asà pudo lucirse ante sus aproximadamente 200 invitados, pero sin figurar en la clasificación final.
Asà pues, el piloto neerlandés, que dispone al fin de un camión con buenas prestaciones, fiable y a toda prueba, regresa más motivado que nunca, plenamente resuelto a dejar atrás su infortunio del año pasado en esta edición de 2006. El 11 de enero (probablemente, una señal del destino) cumplirá 50 años.
El palmarés en el ‘Dakar’ de Hans Bekx
1998 Abandono en el ParÃs – Dakar
1999 Abandono en el Granada – Dakar
2001 8º en la general del ParÃs – Dakar
2002 18º en la general del Arras – Dakar
2003 11º en la general del Marsella – Sharm El Sheikh
2004 8º en la general del Clermont-Ferrand – Dakar
2005 Descalificado en la 15ª etapa del Barcelona – Dakar
moto
Hans Bekx (HOL)
Edwin Willems (HOL) – Toon Maessen (HOL)
El holandés Hans Bekx, que fuera patrocinador del motorista Eric Verhoef, se estrenó en el Dakar como competidor en 1998, al volante de un camión Ginaf de 560 CV. Esa primera participación concluyó con un abandono a mitad de carrera, pero, sobre todo, sirvió para que al empresario de transportes le picara el gusanillo y conociera lo necesario para ser competitivo en esta carrera única. Sin embargo, no aprendió lo suficiente para llegar a la meta en su segunda participación, al año siguiente. AsÃ, Bekx se tomó un año de reflexión para desarrollar un nuevo camión Ginaf, de 700 CV esta vez. Unas modificaciones que le sirvieron para alcanzar por fin el Lago Rosa y, es más, en 8ª posición de la categorÃa de camiones. Más tarde, tras haber dejado Ginaf por DAF, Bekx igualó su mejor resultado en 2004.
Pero sólo hay que remontarse al año pasado para encontrar el mejor rally de Hans Bekx. De entrada, el holandés se posicionó como uno de los aspirantes más peligrosos para el zar Tchaguin adjudicándose las dos primeras especiales, con lo que rubricó sus primeros triunfos parciales en el Dakar. A continuación, Bekx se apuntó su tercer triunfo en la 11ª etapa, en un momento en que la victoria final le estaba ya reservada a Kabirov (Kamaz). Daba igual; al holandés, sólidamente aferrado a su 2ª plaza, no parecÃa por entonces que pudiera escapársele el podio.
Sin embargo, en un control rutinario en Dakar, tras la penúltima etapa, los comisarios deportivos hallaron en su camión tres elementos no conformes al reglamento. Como consecuencia de ello, el simpático empresario de Maria-Heide fue descalificado, ¡a sólo 31 kilómetros de la lÃnea de meta! Tras interminables discusiones, Bekx fue autorizado, no obstante, a disputar la última especial del Lago Rosa. Asà pudo lucirse ante sus aproximadamente 200 invitados, pero sin figurar en la clasificación final.
Asà pues, el piloto neerlandés, que dispone al fin de un camión con buenas prestaciones, fiable y a toda prueba, regresa más motivado que nunca, plenamente resuelto a dejar atrás su infortunio del año pasado en esta edición de 2006. El 11 de enero (probablemente, una señal del destino) cumplirá 50 años.
El palmarés en el ‘Dakar’ de Hans Bekx
1998 Abandono en el ParÃs – Dakar
1999 Abandono en el Granada – Dakar
2001 8º en la general del ParÃs – Dakar
2002 18º en la general del Arras – Dakar
2003 11º en la general del Marsella – Sharm El Sheikh
2004 8º en la general del Clermont-Ferrand – Dakar
2005 Descalificado en la 15ª etapa del Barcelona – Dakar

Soy más bien un solitario
Jean-Claude Morsillo
Jean-Claude Morsillo no olvida con facilidad. Hace más de veinte años, este motorista parisino, tras sucumbir a los encantos del arranque del primer Dakar, probó suerte en tres ocasiones. “Inmediatamente quise correrloâ€, afirma Jean-Claude, al recordar entusiasmado sus primeras impresiones sobre el universo del rally en ciernes. En lÃneas generales, la idea se materializó con rapidez, ya que el francés se vio sobre la lÃnea de salida por primera vez en 1983. Volvió en 1984 y también en 1985, ¡sin lograr alcanzar nunca la meta final!
Sin que el sentimiento de frustración llegara a ser un trauma, la amargura siguió persiguiéndole a Jean-Claude: “A pesar de mis abandonos, sólo tengo buenos recuerdos de esta carrera. Dicho esto, siempre he lamentado no haber podido llegar hasta el final. Hoy dÃa, mis hijos han crecido y se han independizado, por lo que me necesitan menos y puedo dedicarme un poco más a mis aficiones. Al final, con el paso del tiempo, me dije: ‘Si quieres volver algún dÃa al Dakar, no esperes a tener 70 años’. ¡Y como ya tengo 53…!â€.
Para su regreso a las dunas, el quincuagenario no ha elegido a priori la solución más fácil. Su idea de lanzarse al manillar de un sidecar, un vehÃculo ya célebre por su exigencia fÃsica, ha adquirido una dificultad aún mayor por su decisión de pilotarlo solo. A pesar de todo, Jean-Claude prefiere ver sus ventajas antes que los inconvenientes: “Me encantan estos aparatos, que son realmente divertidÃsimos de pilotar. Por otra parte, a mi edad, no sabÃa si iba a tener la fuerza fÃsica para levantar una moto diez veces al dÃa. Además, como no tengo precisamente mucha corpulencia, subir y bajar de la moto supone unos esfuerzos adicionales que he querido ahorrarme. En cuanto a estar solo, para mà no es una preocupación en absoluto. Incluso al contrario; soy más bien un solitario y, particularmente, no tenÃa ganas de compartir esta aventura con alguien. Además, la plaza libre de al lado me permitirá llevarme un cofre con herramientas y algunas piezas sueltas; sin olvidarme de las placas para no quedarse atascado en la arenaâ€. El hombre es plenamente consciente de las dificultades que le esperan, pero el objetivo sigue intacto: “Concluir lo que empecé hace 20 añosâ€.
Jean-Claude Morsillo no olvida con facilidad. Hace más de veinte años, este motorista parisino, tras sucumbir a los encantos del arranque del primer Dakar, probó suerte en tres ocasiones. “Inmediatamente quise correrloâ€, afirma Jean-Claude, al recordar entusiasmado sus primeras impresiones sobre el universo del rally en ciernes. En lÃneas generales, la idea se materializó con rapidez, ya que el francés se vio sobre la lÃnea de salida por primera vez en 1983. Volvió en 1984 y también en 1985, ¡sin lograr alcanzar nunca la meta final!
Sin que el sentimiento de frustración llegara a ser un trauma, la amargura siguió persiguiéndole a Jean-Claude: “A pesar de mis abandonos, sólo tengo buenos recuerdos de esta carrera. Dicho esto, siempre he lamentado no haber podido llegar hasta el final. Hoy dÃa, mis hijos han crecido y se han independizado, por lo que me necesitan menos y puedo dedicarme un poco más a mis aficiones. Al final, con el paso del tiempo, me dije: ‘Si quieres volver algún dÃa al Dakar, no esperes a tener 70 años’. ¡Y como ya tengo 53…!â€.
Para su regreso a las dunas, el quincuagenario no ha elegido a priori la solución más fácil. Su idea de lanzarse al manillar de un sidecar, un vehÃculo ya célebre por su exigencia fÃsica, ha adquirido una dificultad aún mayor por su decisión de pilotarlo solo. A pesar de todo, Jean-Claude prefiere ver sus ventajas antes que los inconvenientes: “Me encantan estos aparatos, que son realmente divertidÃsimos de pilotar. Por otra parte, a mi edad, no sabÃa si iba a tener la fuerza fÃsica para levantar una moto diez veces al dÃa. Además, como no tengo precisamente mucha corpulencia, subir y bajar de la moto supone unos esfuerzos adicionales que he querido ahorrarme. En cuanto a estar solo, para mà no es una preocupación en absoluto. Incluso al contrario; soy más bien un solitario y, particularmente, no tenÃa ganas de compartir esta aventura con alguien. Además, la plaza libre de al lado me permitirá llevarme un cofre con herramientas y algunas piezas sueltas; sin olvidarme de las placas para no quedarse atascado en la arenaâ€. El hombre es plenamente consciente de las dificultades que le esperan, pero el objetivo sigue intacto: “Concluir lo que empecé hace 20 añosâ€.
Acción humanitaria

Quiero participar activamente en la lucha contra el SIDA
Nº 461
Frits Hessing (HOL) – Matthew Stevenson (GBR)
Frits Hessing siempre ha tenido suerte en la vida, y lo sabe. Vende coches de lujo y se gana muy bien la vida. En cualquier caso, ha optado por ofrecer una parte de su tiempo y de sus esfuerzos a una gran causa, cumpliendo de paso uno de sus mayores sueños. Gracias a la repercusión mediática del Dakar, el holandés ha reunido 150.000 € que transferirá en su totalidad a la asociación Orange Babies, que lucha contra el SIDA en Ãfrica. El objetivo de esta iniciativa: brindar un tratamiento a las mujeres embarazadas a fin de reducir el riesgo de transmisión del virus al feto.
Animado por un reto deportivo, Hessing confÃa en la fiabilidad de su equipo para borrar la decepción de su primera participación, el año pasado como copiloto: “Por desgracia, tuvimos que abandonar en la séptima etapa, entre Zouerat y Tichit. A pesar del revés, me enamoré de la carrera, y por eso estoy de nuevo en la salida este año, con un objetivo muy claro: llegar a Dakar. Matthew Stevenson, que era copiloto de Bruno Saby en 2004, será tanto el copiloto como el técnico del coche en el rallyâ€.
La carrera propiamente dicha no constituye, sin embargo, el motor único de la ambición de Frits Hessing. Su viaje al corazón del continente africano encuentra también su sentido en su relación con Orange Babies: “Decidà financiar yo mismo mi proyecto y ofrecer la visibilidad de mi coche, expuesto para todos los socios a quienes les gustarÃa ayudar a Orange Babies. Esta asociación ha puesto a punto, con la colaboración de laboratorios farmacéuticos, un medicamento que hace que el porcentaje de transmisión del virus caiga hasta el 50%. El tratamiento es muy sencillo; basta con una inyección. Gracias a este proyecto en el Dakar, podremos financiar 15.000 inyecciones y, asimismo, llevar a cabo campañas de informaciónâ€. Ya de por sà es una primera victoria…
Frits Hessing (HOL) – Matthew Stevenson (GBR)
Frits Hessing siempre ha tenido suerte en la vida, y lo sabe. Vende coches de lujo y se gana muy bien la vida. En cualquier caso, ha optado por ofrecer una parte de su tiempo y de sus esfuerzos a una gran causa, cumpliendo de paso uno de sus mayores sueños. Gracias a la repercusión mediática del Dakar, el holandés ha reunido 150.000 € que transferirá en su totalidad a la asociación Orange Babies, que lucha contra el SIDA en Ãfrica. El objetivo de esta iniciativa: brindar un tratamiento a las mujeres embarazadas a fin de reducir el riesgo de transmisión del virus al feto.
Animado por un reto deportivo, Hessing confÃa en la fiabilidad de su equipo para borrar la decepción de su primera participación, el año pasado como copiloto: “Por desgracia, tuvimos que abandonar en la séptima etapa, entre Zouerat y Tichit. A pesar del revés, me enamoré de la carrera, y por eso estoy de nuevo en la salida este año, con un objetivo muy claro: llegar a Dakar. Matthew Stevenson, que era copiloto de Bruno Saby en 2004, será tanto el copiloto como el técnico del coche en el rallyâ€.
La carrera propiamente dicha no constituye, sin embargo, el motor único de la ambición de Frits Hessing. Su viaje al corazón del continente africano encuentra también su sentido en su relación con Orange Babies: “Decidà financiar yo mismo mi proyecto y ofrecer la visibilidad de mi coche, expuesto para todos los socios a quienes les gustarÃa ayudar a Orange Babies. Esta asociación ha puesto a punto, con la colaboración de laboratorios farmacéuticos, un medicamento que hace que el porcentaje de transmisión del virus caiga hasta el 50%. El tratamiento es muy sencillo; basta con una inyección. Gracias a este proyecto en el Dakar, podremos financiar 15.000 inyecciones y, asimismo, llevar a cabo campañas de informaciónâ€. Ya de por sà es una primera victoria…
