Etapa 7 - Viernes 8 de enero de 2010 | Iquique > Antofagasta
- Enlace 37 km
- Especial 600 km
- Enlace 4 km
Anécdotas
La carrera de los Bowler
Robustos y fiables, pese a no ser los más eficaces, los Bowler se han ido confirmando a lo largo de los años como 4x4 de calidad asequibles para los amateurs decidimos a finalizar un Dakar. Aunque al volante también encontramos a corredores interesados por la clasificación. Y no poco orgullo muestran aquellos que consiguen figurar entre los mejores pilotos que han hecho su aparición en el Dakar hace algunos años con estos coches. En Buenos Aires estaban presentes en la salida 12 Bowler, modelo Wildcat o Desert Warrior. Al término de la etapa con llegada en Iquique, tan solo quedan 6 vehículos. Sin embargo, los Bowler no deben avergonzarse, en absoluto, de su tasa de éxito, sobre todo teniendo en cuenta que los que siguen en la carrera se sentirán a gusto en las grandes etapas que están por venir. En cuanto a la clasificación, esta “categoría” parece estar a punto de designar a su líder. Patrick Sireyjo, que terminó en un excelente 12º puesto en la edición de 2009, y, en esta ocasión, ya ha conseguido un resultado mejor tras las primeras seis etapas. El piloto ocupa actualmente el 24º puesto de la general, a 30h36’ de Carlos Sainz, es verdad, pero también le saca una ventaja de 4 horas a Philippe Boutron, el siguiente Bowler en la clasificación provisional. Ambos corredores saben que la criba es aún más dura en la segunda semana. Será justo entonces cuando sus Bowler tendrán que demostrar sus cualidades.
Suecos sin fronteras
Suecos que disputan el Dakar en Sudamérica con un vehículo montado en Australia. ¿Parece surrealista? No tanto en el Dakar. Pelle Walletheim, piloto, y Olle Ohlsson, copiloto, lo admiten con una sonrisa. “Un compañero australiano ha sido el encargado de montar nuestro Isuzu en Sydney”, explica Pelle. Y ese no fue más que el comienzo del periplo del vehículo: Dubai para disputar el Desert Challenge 2008 y luego rumbo a Buenos Aires, desde los Emiratos Árabes, para el primer Dakar de esta pareja. La segunda participación del único equipo sueco en la carrera muestra que la tienen dominada. Al término de las seis primeras etapas, figuran entre los 30 primeros, así que los dos compañeros están saboreando una edición que les ha colocado en el candelero en su país. “El Dakar goza de una gran popularidad en Suecia, pero nadie se aventura a disputarlo en coche. Pienso que podemos contribuir a abrir una puerta”, reflexiona Olle. La óptima cobertura mediática a través de la prensa escrita, con el Expressen y SVD, ha dado mayor visibilidad al desafío que encaran estos dos antiguos motoristas. Además, cuentan con la ayuda de un antiguo piloto de rally de excepción, Bjorn Valdegaard, que les consagra un programa todos los días en Eurosport Suecia. Por último, el conductor de su camión de asistencia es el catalán Baldiri Olive Vives. Decididamente, ¡estos suecos no conocen fronteras!
Jorge Velayos, inventor de un kit rally raid
Se trata de un hombre afable y siempre disponible. En las zonas de asistencia del campamento, vemos todos los días a Jorge Velayos en torno a una media docena de motos. Ni piloto, ni mecánico, está ahí para cuidar a su creación: el kit de rally raid o más precisamente el “UVR 450 rally raid”. Una maravilla de precisión y de eficacia que instala en motos Yamaha 450. “Esperé a que la marca pasara de un chasis de hierro a uno de aluminio en 2006 y me puse a analizar el tema. Luego pasé por todo el proceso hasta la producción en serie. Actualmente, proponemos un kit a los pilotos de rally y lo instalamos, dejando tan solo de la moto inicial el motor, las ruedas y la transmisión. La ventaja es que se logra un conjunto homogéneo, estético, que permite cambiar automáticamente cada componente y que pesa menos que los elementos equivalentes en una moto tradicional. Aligeramos la moto unos 16 kilos, con un kit que no pesa más que 32”. Se fabrica en Cataluña y, por el momento, es único en su género y se comercializa a través de JVO Racing. Ofrece también la ventaja de proponer un depósito de gasolina más centrado, completamente de plástico, más resistente y, por supuesto más ligero. “Su peso, gasolina incluida, es el mismo que el de un depósito vacío de aluminio”, precisa Jorge, oriundo de la población catalana de Cervello. Desde 2008, se han vendido unos veinte kits al precio de 7.500 euros cada uno. “Somos los primeros, pero ya existe la tendencia. Ahora trabajo, vía Yamaha España, para poder proponer la venta de motos de rally que ya venga equipadas con el kit”.


