Étape 2 - Domingo 4 de enero de 2009 | Santa Rosa de la Pampa > Puerto Madryn
- Especial 237 km
- Enlace 600 km
Bitácora
Judith Tomaselli, periodista especializada en el mundo del motor, viajó todo el año pasado por las regiones que visitará el Dakar. Los internautas podrán ver sus impresiones y fotografías en la página Web oficial.
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Puerto Madryn
/PHOTOS/DAK/2009/carnetderoute/200-01.jpgPuerto Madryn, ciudad fundada por galeses en el siglo XIX, es un reclamo tanto para los turistas por su fauna como para los deportistas amantes del surf y del submarinismo.
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La arena
/PHOTOS/DAK/2009/carnetderoute/200-02.jpgLa arena nunca queda demasiado lejos, de ahí que este lugar se convierta en terreno de juego para los aficionados al 4x4, que pueden divertirse aquí en total libertad.
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Obras de arte
/PHOTOS/DAK/2009/carnetderoute/200-03.jpgDurante el recorrido, pueden observarse auténticas obras de arte esculpidas por el viento y el paso del tiempo…
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Río Colorado
/PHOTOS/DAK/2009/carnetderoute/200-04.jpgEl Río Colorado desemboca en el Océano mucho más arriba que Puerto Madryn pero acompaña al viajero bordeando el camino durante parte del recorrido.
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Reserva natural de la Península de Valdés
/PHOTOS/DAK/2009/carnetderoute/200-05.jpgBallenas francas australes, pingüinos de Magallanes, leones y elefantes marinos, delfines… Puerto Madryn abre sus puertas a la reserva natural de la Península de Valdés.
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Reserva natural de la Península de Valdés
/PHOTOS/DAK/2009/carnetderoute/200-06.jpgBallenas francas australes, pingüinos de Magallanes, leones y elefantes marinos, delfines… Puerto Madryn abre sus puertas a la reserva natural de la Península de Valdés.
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Reserva natural de la Península de Valdés
/PHOTOS/DAK/2009/carnetderoute/200-07.jpgBallenas francas australes, pingüinos de Magallanes, leones y elefantes marinos, delfines… Puerto Madryn abre sus puertas a la reserva natural de la Península de Valdés.
Puerto Madryn
Tras recorrer la Pampa, el Dakar se adentra en Patagonia Norte y hace un alto en el camino en Puerto Madryn, a orillas del Océano Atlántico. Aquí, la naturaleza salvaje luce en todo su esplendor: inmensas extensiones que se pierden en el horizonte de los tiempos hasta alcanzar el Río Colorado y la fuerza del océano.