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etapa 14 - Sábado 20 de enero de 2007 | Tambacounda - Dakar

  • Enlace 124 km
  • Especial 225 km
  • Enlace 227 km
  • Total  576 km

Retratos

motos

Alan Morel: "Ahora domino mejor el tema"

Copyright A.S.O. / Amaury Sport Organisation

“Ya no es el Dakar con papá”, se oye decir aquí y allá en los vivacs del rally este año. Y Alan Morel aplica a la letra la fórmula desde el comienzo de la carrera. Un año después de haberse convertido con 19 años en el más joven corredor de quad que acabe el Dakar con la complicidad, pegado a las ruedas de su padre, Alan se ha liberado de la tutela paternal. Sin embargo en Lisboa a la salida, las cláusulas del contrato entre los dos no le concedían esa libertad: "el año pasado rodaba detrás de mí para descubrir, y este año rodará el delante para que aprenda a navegar. Pero seguimos rodando juntos", explicaba Antoine Morel en el ferry que cruzaba el Mediterráneo.

Desde las primeras etapas marroquíes, el guión se ve alterado por la visión de los progresos alcanzados, las lecciones aprendidas en la anterior edición. El año no ha sido fácil para Alan, quien estuvo más dos meses inmovilizado tras una caída de moto, que encadenó con una clavícula rota montando en bici. Pero llegado a Africa, los reflejos adquiridos le han permitido a Alan asumir el reto de la autonomía: “El año pasado sufrí la carrera. Esta vez estoy mucho más cómodo, domino mejor el tema, no me siento tan perdido”. Más rápido que se padre, el pajarito, por tanto, abandonó el nido para volar con sus propias alas: " Estoy muy sereno porque veo que está corriendo con mucha cabeza. De hecho, cuando no se siente capaz de ir solo, como en Mauritania, me espera. Ahora conoce las trampas y sabes desconfiar", se felicita el pardre.

Orgulloso de haber gestionado con eficacia el aprendizaje de su hijo, quien se clasificó en una honorable 45ª posición en la etapa de Kayes, Antoine Morel acepta con alegría el papel del maestro rápidamente superado por el alumno: “Me digo que tiene 25 años menos que yo, y que si yo hubiera empezado a su edad, ahora estaría ganando en esta categoría”. Su misión de maestro está lejos de haber concluido, ya que Kevin, el benjamín de la familia, ha llegado ya a Tambacounda, impaciente ante la idea de disputar él también su primer Dakar... el año que viene quizá.

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Didier Calvez: "Ni una sola etapa sin problemas"

Copyright A.S.O. / Amaury Sport Organisation

Didier Calvez y Stéphane Sacchettini, forzados por las circunstancias, definen a su manera el concepto de victoria, sin medallas, sin fotos en la prensa deportiva. Las recompensas que saborean estos dos bretones en el Dakar 2007 son las del esfuerzo y los problemas, día tras día: "No hemos tenido ni una sola etapa sin problemas desde Lisboa. Ya en la primera especial nos equivocamos y no pusimos neumáticos de arena. Al salir detrás, la pista estaba llena de surcos y nos quedamos atrancados en la arena un montón de veces. Nos llevó casi 5 horas hacer los 117 km. Después, claro está nos metimos en el círculo vicioso de los que van retrasados: sales tarde y vas detrás de los camiones, que dejan las pistas en muy mal estado, ruedas de noche... y si a esto le sumas los problemas mecánicos, lo tienes todo", explica Didier. A lo largo de las averías y de las especiales, Didier y Stéphane renunciaron a dormir, y al mismo tiempo a la clasificación general. La acumulación de problemas también da lugar a algunos momentos de gloria, como al final de la interminable etapa de Tichit: “Al principio todo iba bien, pero la dirección no tardó en ponerse dura y el embrague empezó a calentarse. Nos paramos para que se enfriara y un camión nos remolcó durante dos kilómetros para sacarnos de las dunas. Pero el problema de la dirección asistida no se había arreglado y estábamos en mitad de la noche. Cuando pasamos por el CP3, todo el mundo dormía, y continuamos sabiendo que había una hora límite. Me dolía el brazo, sudaba y no sabía si el embrague iba a aguantar. Fue el único momento en que dudé pero finalmente llegamos a las 11 de la mañana. Justo a tiempo para coger un road-book, repostar y tomar la línea de salida de la siguiente especial. Stéphane tuvo que conducir mucho porque yo me había llevado un golpe de volante en el pulgar y me dolía mucho".

Desde entonces, la mala suerte sigue ensañándose con ellos, pero estos dos veteranos corredores han olvidado lo que es el rencor y siguen de buen humor. Como si no hubieran perdido ya bastante tiempo, se pararon para sacar de las dunas a Yvan Muller y René Metge. Un gesto que les valió el premio del "fair-play" (juego limpio): "Y a Nema llegamos de día por primera vez. Eso también cuenta como una gran victoria", añade Didier.

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Dominique Bas y François Fockenier

Copyright A.S.O. / Amaury Sport Organisation

En el vivac de Kayes, tuvieron una entrada discreta, el jueves a finales del mediodía. “Llegamos remolcados y en la línea empujamos el coche para que no nos penalizaran”, sonríe François Fockenier, el copiloto. Un embrague roto a 20 km de la llegada retrasó a los representantes alpinos. “Tuvimos que forzar las marchas y acabamos en segunda”, nos explica. Alcanzar el campamento a remolque no ha mellado sus ánimos, sin embargo. Es más, su alegría por estar en el Dakar es total. “Lo he hecho 15 veces como asistente médico y ahora por primera vez como corredor. Es genial pasarse al otro lado”, confiesa el responsable del servicio de reanimación del hospital de Briançon. “Vamos a nuestro ritmo, tranquilos” añade Dominique Bas, jefe del raid aventuras XDunes, que participa por segunda vez tras una 46ª plaza el año pasado.

Los dos amigos se lanzaron al asalto de la laterita, las dunas y las piedras del Dakar con un Mitsubishi L200 diseñado en Brasil. “ Tenemos sin lugar a dudas el coche menos potente de todos. Un 2,5 litros con 180 caballos, nada más. Pero está muy bien equilibrado. De hecho, contribuimos a la validación técnica antes de que se saque una gama de coches específica" aclara Dominique Bas. Objetivo: el cliente de raid aventura que quiere tener un vehículo fiable pero asequible. "El L200 debería salir a la venta por unos 80-85.000 euros."

Los dos ocupantes del coche número 474 hacen gala de la sorprendente calma de los veteranos. Sentados en la mesa, delante de su camión de asistencia, saborean el Dakar y sus anécdotas. " Superamos bien las dunas, sin ningún problema, y eso que muchos corredores se quedaron atrancados" dice François. "La etapa que llegaba a Tichit fue muy dura para nosotros: 36 horas sin dormir" recuerda Dominique. Pero lo más increíble fue el robo de la parabólica una noche en Marruecos. “Todo nuestro plan de comunicación se vio muy mermado” dice François. “Llamo a mi mujer que es la que luego transmite la información sobre nosotros.” Más que el cable que nos echaron para acabar la etapa una noche en Malí, es ahora el cable telefónico lo que cuenta en el Dakar.

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Syndiela Wade: "A una le emociona"

Copyright A.S.O. / Amaury Sport Organisation

Syndiely Wade a vuelto. Por doble. El año pasado la piloto senegalesa había faltado a su única cita en el mundo del rally raid. Su visita al Hotel Méridien, que acogía a los corredores del Dakar, la convenció de inmediato para montar un nuevo proyecto: “Era una sensación extraña verles acabar el rally sin que yo formara parte de la carrera. Pero ante todo estaba contenta de volver a ver toda esa gente que ya empiezo a conocer bien. Me motive rápidamente para organizar mi participación este año, y esta vez decidí comprar un coche y ocuparme de la preparación, en vez de alquilarlo como otros años. Es una manera de implicarse un poco más; por lo pronto se convierte en una aventura diferente", explica Wade, quien rueda desde Lisboa en un 4x4 comprado a Abdou Thiam.

En su cuarta participación en el rally, cada vez con Pierre-Henry Desmazures como copiloto, Synidiely tuvo que enfrentarse de inmediato a situaciones extremas: “A los 20 km de carrera se nos rompió un buje y tuvimos que acabar la primera especial remolcados por nuestro camión de asistencia”. Si bien la situación mejoró sensiblemente, Marruecos también le reservaba sorpresas a la hija del Presidente de Senegal: “Entre Er-Rachidia y Ouarzazate tuvimos un problema con el distribuidor del encendido cuando llevábamos un cuarto de la etapa. Pasamos la mayor parte de la noche cruzando un erg y llegamos de madrugada. Pero mientras tanto, me quedé dormida al volante en el enlace y me despertó un poste”.

Entre sustos y contratiempos, Syndiely consiguió a pesar de todo cruzar sin mayores problemas Marruecos, Mauritania y Malí y llegar a su país en la etapa de Tambacounda: " Ya está, hecho, estoy de vuelta en casa. Justo después de la frontera había un comité de acogida en la salida de la especial, y bastante gente también en la llegada. Me emociona ver que la gente se desplaza para venir a verme”.

Después del rally, que considera como un paréntesis en su apretado calendario, Wade se dedicará a actividades muy variopintas, a menudo relacionadas con el mundo del deporte: “Me encargué de la comunicación para los futbolistas senegaleses y para la vuelta ciclista de Senegal, y también trabajé en la formación de una selección nacional de rugby. Pero también organice un desfile de creadores senegaleses en París, de la evacuación de los ciudadanos senegaleses durante la guerra del Líbano. El Dakar son mis vacaciones".