6 de enero de 2007 - 21 de enero de 2007 | Lisboa > Portimao
- Total enlace 4309 km
- Total especial 3606 km
- Total 7915 km
Retratos
moto
Ullevalseter: “EstarÃa muy satisfecho con una quinta posiciónâ€
En esta disciplina que coloca en el mismo pelotón a competidores de horizontes muy diferentes, Ullevalseter es precisamente el tipo de piloto que resulta difÃcil de clasificar. No del todo profesional, puesto que no dispone de una estructura como la de KTM, por ejemplo, Pal Anders tampoco encaja en la categorÃa amateur. Sus facultades de piloto asà como su experiencia como motorista (debutó en motocross en 1987) le permiten medirse desde hace varias temporadas ante los mejores pilotos oficiales.
Pal Anders Ullevalseter participó por primera vez en los rally raids hace hoy cinco años, concretamente durante el UAE Desert Challenge. Desde entonces, haciendo gala de discreción y sobre todo de eficacia, se ha perfilado como uno de los pilotos más regulares del Dakar. Sus tres primeras incursiones le valieron un puesto entre los diez primeros de la clasificación general: 9º en 2002, 7º en 2003 y 5º en 2004. En 2005, una desafortunada caÃda y la consiguiente fractura de clavÃcula pusieron fin a la carrera del noruego, que encontró una vez más el equilibrio con una 6ª posición en 2006, fiel a su reputación.
El escandinavo, que alcanzó el tÃtulo de campeón del mundo con un sabor un tanto amargo en 2004 (victoria en el Rally de los Faraones tras el abandono colectivo de los compañeros de equipo de Richard Sainct), se midió ante los mejores durante la temporada de 2006, terminando 3º en el campeonato del mundo, con una segunda posición en la general al pie de las pirámides durante el Rally de los Faraones. Consciente de las limitaciones de su vehÃculo, Pal Anders no cuenta con arrebatarle el tÃtulo a tres o cuatro candidatos declarados: “Sé que en las etapas rápidas no alcanzo la misma velocidad que los mejores. Por eso durante dichas etapas intentaré no perder demasiado tiempo, para poder jugar mis cartas en las especiales más técnicas. En definitiva, estaré más que satisfecho si logro una quinta posición en el Dakar.â€
auto
Vatanen: “No he perdido facultadesâ€
CreÃamos que habÃa vuelto a sus queridos estudios europeos, pero aquà está una vez más en un rally que no ha olvidado su fabulosa epopeya al volante de los Peugeot durante la década de los 80: cuatro victorias en cinco ediciones entre 1987 y 1991, un récord inalcanzado hasta la fecha. La que fuera estrella del asfalto durante su primera vida, es hoy una persona fiel al Dakar en su madurez. Tras participar en el proyecto Nissan, que se apagó con la decepción de la edición de 2005, el finlandés pensó que tendrÃa que despedirse de su carrera fetiche: “No hemos cosechado los frutos de nuestro trabajo, eso es lo más duro de esta historia.â€
Pese a no tener volante en 2006, lo cierto es que Vatanen todavÃa no habÃa dicho su última palabra. Informado sobre las salidas de Saby y Kleinschmidt, este joven de 54 años se sintió atraÃdo por el olor del Race Touareg diesel de Volkswagen, candidato a la victoria en 2007. “Supe desde el principio que existÃa la posibilidad de formar parte de este equipo altamente competitivo, asà que toqué a su puerta sin dudarlo. A fuerza de insistir, acabaron dándome una oportunidad. Organizamos una sesión de ensayos en julio y enseguida comprendà que no habÃa perdido facultadesâ€, comenta Ari.
Las ambiciones de este “resucitado†parecen coincidir con las de su jefe, 20 años después de su primera participación en el rally y también de su primera victoria. Esta carrera-aniversario traerá otros viejos recuerdos a Vatanen, que podrá reencontrarse con su antiguo rival en WRC, Carlos Sainz, en esta ocasión como compañero de equipo: “Hemos librado juntos grandes batallas, sobre todo en el rally de los 1.000 lagos. Será muy interesante verle de nuevo en el Dakar.â€
Dado que su retorno es también en cierta medida un reencuentro, Ari Vatanen compartirá su travesÃa africana con una de sus antiguas copilotos, con la que cosechó varias copas del mundo durante los rally raids de 1995. Fabrizia Pons, que entre tanto ha subido al podio del Dakar con Jutta Kleinschmidt, se perfila como una compañera ideal para superar con éxito el nuevo desafÃo de Ari.
camion
Loprais: “No tengo cifras en menteâ€
El universo y la historia del Dakar se prestan a la transmisión de valores y pasiones. Esta es probablemente una de las razones por las que hemos sido testigos de las hazañas de numerosas sagas familiares en el rally. La que está dispuesto a vivir Ales Loprais forma parte de las más ambiciosas. El legado de su tÃo Karel Loprais, vencedor del rally en seis ocasiones en la categorÃa camiones, forma parte del bagaje de este joven, que participa por primera vez como piloto, pero que posee ya, a sus 26 años, una cierta experiencia en el Dakar: “De hecho participo en las actividades del equipo desde 1999, realizando distintas funciones. He conducido vehÃculos de asistencia, y el año pasado fui navegante del camión que pilotaba mi tÃo. Desafortunadamente tuvimos algunos problemas con el camión que nos obligaron a abandonar la carrera tras las 11ª etapa, cuando ocupábamos la 5ª posición en la clasificación general.â€
En la edición de 2007, su legado familiar puede verse desafiado porque el ruso Vladimir Chagin podrÃa igualar el récord de victorias de su tÃo, el cual se verÃa obligado a contemplar con impotencia la hazaña desde el coche de prensa en el que seguirá la carrera. Con todo, Ales, que es muy consciente del nivel de la competencia, no considera que su misión vaya más allá de las posibilidades de su motor: “El objetivo es, ante todo, permanecer lo más cerca posible de los camiones que se encuentren en cabeza de carrera. No tengo cifras en mente, pero espero alcanzar una buena posición.â€
moto
Med Zidane Soueid Ahmed: “Estaré en casa, asà que no tengo derecho a equivocarmeâ€.
A base de ver pasar el Dakar por su tierra, era casi lógico que el mauritano Med Zidane Soueid Ahmed acabara participando en la carrera. Gran aficionado a los deportes de motor desde su infancia en Senegal, es uno de los precursores del auge de la moto en su paÃs. En las calles de Nouakchott, las dos ruedas han tenido desde hace mucho tiempo una imagen con connotaciones negativas, territorio exclusivo de los gamberros y los mecánicos. Y sin embargo, gracias a él, la moto ha alcanzado un estatus noble. “Cada vez que el Dakar pasaba por mi pueblo y veÃa a un motorista, me imaginaba que era élâ€, cuenta este soñador de 33 años.
Este año, no tendrá necesidad de soñar para recorrer las dunas del Sáhara al manillar de su KTM 660. Junto con Baham Lekhal, es uno de los dos primeros mauritanos en tomar la salida del Dakar hacia la capital senegalesa. Su secreto para lograrlo no es otro que “tener la cabeza en su sitio, pues es ahà donde ocurre todo: si uno se encuentra animado psicológicamente, el cuerpo se ve obligado a seguirleâ€, explica. Pero antes de llegar al Lago Rosado, Med Zidane Soueid Ahmed espera poder disfrutar de los 3.000 kilómetros de recorrido, tomando las pistas arenosas y pedregosas de Mauritania para animar a sus compatriotas a unirse a la causa de la moto y mostrarles que participar en un acontecimiento de estas dimensiones es posible.
Sin embargo, lo que sà le resultará difÃcil será la etapa de Atar-Tichit, “la más importante†según él, y aquella en la que sentirá más presión sobre sus espaldas. “Durante dicha etapa, estaré en casa y por tanto no tendré derecho a equivocarmeâ€, dice sonriendo. Ahora bien, deja de sonreÃr cuando se evocan las crÃticas contra el Dakar que se abaten como un enjambre de langostas sobre un campo de sorgo. “Son unos ignorantes. Si el Dakar fuera tan malo, no tendrÃa tantos participantes y no habrÃa tantas personas reunidas a lo largo de las pistas.â€
Rick Aarts (HOL) - Roland Rijpma (HOL): “El orfanato les ofrece un nuevo futuroâ€
Rick Aarts y Roland Rijpma participaron juntos en su primer Dakar el año pasado. Estos dos hombres conocÃan bastante bien la carrera porque Rick Aarts ya habÃa realizado el Dakar en tres ocasiones en la categorÃa de asistencia y Roland Rijpma habÃa participado en el rally en una ocasión en un coche de prensa. Sin embargo, esta experiencia previa no resultó suficiente y se vieron obligados a abandonar en Mauritania durante la etapa entre Nouakchott y Kiffa.
Pero el aspecto deportivo no era el único objeto de su viaje. Los dos holandeses también habÃan decidido dotar a su periplo africano de un cariz humanitario. Rick Aarts y Roland Rijpma continúan este año con su proyecto a través de la asociación Dakar Kidz. Esta asociación cuenta con un orfanato en Dakar, de la que se ocupa y para la que se recaudan fondos a lo largo de todo el año. “Durante el rally, muchas emisoras de radio y periódicos de los PaÃses Bajos nos ayudan y organizan concursos para recaudar fondos mediante mensajes de móvil y llamadas de teléfono con coste, para luego transferirlos a nuestra asociaciónâ€, explica Roland Rijpma, el copiloto. “Con otros participantes como Chris Leyds o Danny Kragt (dos motoristas holandeses) llevamos este dinero a la asociación Dakar Kidz, para ayudar a 28 niñosâ€. Niños, que como otros muchos en Dakar, vivÃan antes en la calle.
“El orfanato les ofrece un nuevo futuroâ€, dice con una sonrisa Rick Aarts, el piloto. Aquà los niños pueden dormir por la noche en su propia cama y ducharse todos los dÃas. El orfanato cuenta igualmente con una enfermerÃa, una cocina y una pequeña tienda donde se vende artesanÃa. “Lo más importante es que este centro cuenta con su propia escuelaâ€, insiste Rick Aarts. Los niños reciben en ella 2 horas de clase al dÃa, para aprender francés y a calcular. “Cada año cuando llegamos a Dakar llevamos el dinero que hemos recaudado durante el año. Además, es maravilloso encontrarnos con los niños a los que ayudamos, ver sus caras…â€, comentan los dos holandeses. Cuando dejan el orfanato a los 18 años, muchos de los niños saben leer y escribir y han aprendido un oficio (albañilerÃa, carpinterÃa, etc.). Dakar Kidz les ofrece un nuevo futuro.