6 de enero de 2007 - 21 de enero de 2007 | Lisboa > Portimao
- Total enlace 4309 km
- Total especial 3606 km
- Total 7915 km
Retratos
auto
Sainz: “Estoy mejor preparado”
Como Ari Vatanen, Juha Kankkunen y Colin McRae, un nuevo multicampeón del mundo en rallies participa desde el año pasado en el Dakar. No se trata de un piloto cualquiera, sino del español Carlos Sainz, que ha cosechado nada más y nada menos que 26 victorias en WRC. Consagrado en 1990 y 1992, el madrileño acumula además cuatro títulos de vicecampeón y, con 17 años de experiencia en WRC, ha subido al podio final del campeonato del mundo en un total de 11 ocasiones. Y es precisamente aquí donde reside la fortaleza del que fuera campeón de España de squash con sólo 16 años: su regularidad, avalada por 97 podios en WRC.
Tras 17 temporadas en el Campeonato del Mundo de rallies y, pese a una velocidad y un placer al volante todavía intactos, como demostraron la 4ª y 3ª posición respectivamente en los rallies de Turquía y Grecia de 2005, cuando colaboró con Citroën para remplazar a François Duval, ”El Emperador” decidió dejar paso a las generaciones más jóvenes a finales de 2004. Sin embargo, tras dedicar varios meses a su familia, Carlos Sainz empezó a recibir multitud de ofertas para preparar su reconversión, entre ellas la oferta de Volkswage a principios de la temporada de 2005, que le instaba a participar en su primer Dakar. Una oferta sin duda difícil de rechazar para el eterno apasionado que es este socio del Real Madrid.
Con 43 años, Carlos Sainz desembarcó el año pasado en el Dakar avalado por una reputación de eterno candidato a la victoria, por mucho que insistiera en que era la primera vez que perseguía dicho objetivo. Totalmente novato en el rally raid, el madrileño confiaba en dar sus primeros pasos en esta disciplina durante el Rally de los Faraones y el de Dubaï. Sin embargo, Volkswagen renunció a participar en estas dos carreras, optando en su lugar por realizar largas sesiones de entrenamiento, con lo cual el español sólo tuvo ocasión de competir con su Race Touareg 2 durante la Baja Portalegre, cuyo terreno es muy similar al que había conocido en WRC. Con todo, la adaptación de este enérgico piloto no se hizo esperar. Carlos Sainz participó poco después en su primer Dakar, terminando en 11ª posición, a 10 horas de Alphand, no pudiendo por tanto repetir la hazaña de Ari Vatanen, que venció su primer Dakar durante su primera incursión en la carrera en 1987…
“Aunque me habían facilitado mucha información, no hay nada equiparable a la ‘foto personal’ que uno saca durante la prueba. Nunca había participado en una carrera en África. Ahora que lo he hecho tengo mucha información. ”Sin embargo, el piloto también tuvo algunas satisfacciones, dado que fue, con cuatro victorias, el mayor vencedor de etapas del Dakar 2006 en la categoría coches. Las dos primeras, en Portugal, y las dos últimas, con llegada a Ouarzazate y Kayes. Conociendo el espíritu competidor de Sainz, todo apunta a que su segundo Dakar será bien distinto, por mucha cautela que muestre el español: “El objetivo es luchar para que gane el equipo. Sé que decir algo así parece una obviedad, pero en una carrera como el Dakar, no lo es, pues se trata de una prueba donde todos sabemos que pueden ocurrir muchas cosas. Ahora bien, de lo que no cabe duda es de que este año estoy mejor preparado”. Lo cual, en boca de Sainz, quiere decir que es más competitivo.
moto
Chris Blais : “Permanecer relajado, mientras se pisa a fondo”
¿Podría Chris Blais convertirse en el primer norteamericano que gane el Dakar? Teniendo en cuenta sus cabalgadas por las dunas africanas, hoy se puede plantear esa pregunta muy seriamente. Hace dos años, al comienzo de sus grandes prestaciones en la carrera, el motorista estadounidense nunca había puesto las ruedas en África. Peor aun, era la primera vez que participaba en un rally en el que la navegación con rutómetro era tan importante. Sin embargo, aquel año el norteamericano acabó en noveno lugar. Al año siguiente, se hizo con la cuarta plaza. “Hoy no tengo más que un objetivo: subir al podio. Me he entrenado especialmente para eso”, asegura Chris Blais. El 2006 ha sido, en efecto, un año muy activo para este motorista originario de Florida. Después de haber logrado un soberbio Dakar, se clasificó tercero en la carrera Vegas-Reno, décimo en el rally de Marruecos, cuarto en la Henderson Solo, quinto en el rally de Dubai. “En Dubai y Marruecos he podido entrenarme mucho en navegación. Es un aspecto del Dakar que no era innato en mí pues, en Estados Unidos, la mayor parte de las carreras no se corren con rutómetro”, comenta el corredor.
En cambio, el pilotaje está mucho más en sus genes. Antes de cumplir los tres años, sus padres, que también corren sobre dos ruedas, le ofrecieron su primera moto, una de 70 cm3. Desde entonces, nunca soltó el manillar mientras su padre le inculcaba algunas técnicas.
Chris Blais se lanzó al agua de la competición a los 16 años de edad. Hace dos años, firmó con el equipo KTM/Red Bull Dakar Rally Team. El reto que se proponen estos hombres es simple y complicado al mismo tiempo: llevar a un norteamericano al podio del Dakar. Este año, Blais asumirá él solo el desafío de su equipo.
“Es un poco difícil no tener un compañero con quien compartir la experiencia del Dakar. Pero resultará bien; me concentraré en la carrera”. Sin quitar el ojo a los mayores cuyas cualidades ha podido apreciar durante las dos ediciones precedentes. “Los mejores corredores, como Marc Coma, son impresionantes. Admiro, sobre todo, su capacidad para permanecer muy relajados mientras pisan a fondo. Eso es lo que hay que lograr hacer para tener éxito en el Dakar”. En cualquier caso, esos adversarios están prevenidos: el estadounidense es muy observador y, sobre todo, aprende muy deprisa...
camion
Hans Bekx: La revancha del proscrito
Hans Bekx ya no es muy amigo del reglamento. En 2005 se lanza por las pistas africanas y está a punto de realizar su mejor actuación pues se halla sólidamente anclado en la segunda plaza de la general antes de la última etapa. En un control rutinario en Dakar, los comisarios deportivos hallan en su camión tres elementos no ajustados al reglamento. Resultado: el simpático empresario de Maria-Heide es expulsado de la carrera ¡a sólo 31 kilómetros de la meta! El competidor echa chispas...
El año pasado, Hans Bekx se presenta en la salida de Lisboa con un soberbio camión DAF. Tras las comprobaciones técnicas de rigor, la víspera de la salida los comisarios de la carrera declaran no aptos al vehículo así como a otros cuatro pesos pesados... Hartos de pelear, tras largas discusiones, los holandeses y sus camiones tuvieron que volver a la autopista. Dirección: los Países Bajos. El competidor se enfurece una vez más...
Hans Bekx es, en efecto, un auténtico apasionado del Dakar. Antiguo patrocinador del motorista Eric Verhoef, el holandés descubrió el Dakar como corredor en 1998 al volante de un camión Ginaf de 560 CV. Su primera participación concluyó con el abandono a mitad del recorrido, pero permitió al transportista contraer el virus y, sobre todo, comprender la forma de ser competitivo. Pero no lo suficiente para alcanzar la meta en su segunda participación al año siguiente. Entonces, el holandés se tomó un año de reflexión y desarrolló un nuevo camión Ginaf de 750 CV. Esos cambios le permitieron alcanzar el Lago Rosa en octava posición en 2001, su mejor resultado en el rally, que igualó en 2004, tras haber dejado a Ginaf por DAF.
Pero la mejor gesta de Hans Bekx se remonta tal vez a 2005, el año de su primera descalificación. En esa edición, el holandés se colocó desde el principio como el contrincante no favorito más peligroso para el zar Chagin al ganar las dos primeras especiales. Siguió una tercera victoria en la undécima etapa. Pero, mientras la general estaba destinada a Kabirov, Hans Bekx se vio excluido de la carrera. Si se añade esa decepción a la que experimentó el año pasado antes de la salida, huelga decir que para el Dakar 2007 Hans Bekx tiene energía y entusiasmo para vender. Espera acercarse a las primeras plazas y, ¿por qué no?, subir al podio. En cualquier caso, el holandés no es supersticioso: este año volverá a presentar a la inspección técnica el mismo camión. Su equipo y él han trabajado todo el año para reconciliarse con el reglamento pero, sobre todo, para volverse a encontrar cuanto antes con los paisajes de África.
moto
Kutlu Torunlar (TUR) : “Llegar a Dakar de una pieza”
Deportista consumado, pero también temerario, Kutlu Torunlar es uno de los dos representantes turcos en el Dakar. Seleccionado para los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992 y de Atlanta en 1996 para defender los colores de Turquía en windsurf, también tiene en su cuenta un Camel Trophy, “8000 km de galeras entre Santiago de Chile y la Tierra del Fuego”. Para este motorista de 38 años, el deporte vale ante todo por las subidas de adrenalina y por el esfuerzo:”Yo vengo al Dakar porque es duro y te deja sin aliento”. Así que, para estar seguro de conseguir su dosis y de mantener el espíritu de los pioneros del rally, llega sin asistencia, pero con el apoyo del primer turco que participó en el Dakar, Kemal Merkit, que no es otro que su socio en los negocios.
Como todos los novatos, se dirige un poco hacia lo desconocido. “Todas las representaciones que me hago son fruto de mi imaginación” ¿Su punto fuerte? La navegación. “Las nuevas reglas me vienen bien pues son una verdadera vuelta a la navegación a la antigua, próxima a la que necesita el marino que soy yo cuando se va a la mar”. En cambio, las pistas pedregosas no son su punto fuerte; tendrá que aguantar hasta las dunas de Mauritania para hacer exhibición de su maestría en la conducción en condiciones extremas. Para su primera participación, este competidor insaciable pone el listón alto, muy alto. “Deportivamente espero llegar a Dakar, de una sola pieza si es posible, pero no vengo de vacaciones, de modo que el verdadero objetivo es estar entre los 20 primeros de la categoría 450 o, incluso, entre los cinco primeros si se me da bien”. A fin de cuentas, Kutlu Torunlar no teme a nada o a casi nada: “Mi mujer está inquieta y se pregunta dónde va a terminar todo esto, tanto más que ya me ha recobrado hecho migas en numerosas ocasiones. Pero sabe que estos desafíos son indispensables para mi equilibrio y que, si no, estaría en casa sin saber qué hacer”.
Javier Arenas: "Aspiramos a alcanzar los 4.000 apadrinamientos”
Javier Arenas y Carlos Reig participan este año en el que será su segundo Dakar, aunque cualquiera diría que es su primera vez. Para estos dos barceloneses, el deporte es algo importante, pero no más que la generosidad. Un tanto decepcionados por no haber sido capaces de organizar una operación humanitaria digna de merecer dicho nombre el año pasado, los dos miembros del equipo Pelayo-Aldeas Infantiles sonríen tranquilos antes de que arranque la carrera en Lisboa: “Desde que empezamos a participar en el Dakar sentimos el deseo de realizar una labor humanitaria en el marco de la carrera”, destaca Javier Arenas, el piloto. “Hace unos meses, alcanzamos un acuerdo con Aldeas Infantiles a raíz de una sencilla constatación: el Dakar se desarrolla cerca de las ciudades donde se encuentra implantada la asociación”.
Aldeas Infantiles es una organización que está presente en todos los continentes y que ayuda a los jóvenes ofreciéndoles asistencia y formación en sus pueblos. “El objetivo es ayudar, pero sobre todo construir. Los jóvenes a los que ayuda Aldeas Infantiles tienen los elementos necesarios para encontrar soluciones profesionales en sus pueblos y ciudades. Se trata de una filosofía que consideramos positiva en la medida en que aborda los problemas locales y permite frenar el riesgo a que se produzca una inmigración desesperada.”
En términos más concretos, la colaboración entre los dos competidores y la ONG se ha traducido en un proyecto cuyo objetivo es realizar 4.000 apadrinamientos de niños africanos durante los 15 días que dura el rally, financiados mediante una contribución anual de 300 euros. A tal fin, se ha creado una página web (www.undakardiferente.org) además de una línea telefónica: 902 100 136.
Dispuestos a sacar el proyecto adelante, Javier y Carlos ya han decidido lo que van a hacer después del Dakar: “Cuando regresemos, haremos una gira por distintos centros comerciales para presentar una exposición de fotos de la carrera y de los centros de acogida de los jóvenes”. Pelayo, asegurador español y principal patrocinador del equipo, considera que la fortaleza de su equipo reside también en la batalla humanitaria que se ha comprometido a librar, de ahí que haya optado por acercar la campaña de los apadrinamientos a sus clientes: “Se trata de una nueva etapa para nuestra organización, que durante un tiempo fue un importante patrocinador con ansias de victoria y que apuesta hoy por una participación sencilla y ética”, añade Javier Arenas.